“Es un privilegio y un honor”, dijo el médico que operará a Cristina
Pedro Saco es jefe de cirugía del Hospital Austral. El 4 de enero intervendrá a la Presidenta de un carcinoma en la tiroides. La jefe de Estado recibió saludos de la Iglesia y viajó a Río Gallegos.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner será intervenida el miércoles en el Hospital Austral.
El cirujano Pedro Saco, quien operará a la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el próximo 4 de enero aseguró que es un “privilegio y un honor” poder realizar la intervención de extracción de la glándula tiroides para extirpar el carcinoma.
“Los médicos somos muy profesionales, lo más importante es el profesionalismo y la vamos a atender con la profesionalidad de siempre”, indicó el especialista en diálogo con el diario Crónica.
Al ser consultado sobre si en su carrera había un antes y un después de esta operación, indicó que “esto es muy importante para todo el país, para todo el mundo”.
Cuando le preguntaron si era optimista sobre la operación, manifestó que “sí, como todos, esperamos y deseamos eso”.
Saco, el médico responsable por la operación, estudió en la Facultad de Medicina de Córdoba e hizo su residencia en el Hospital Ramos Mejía.
Es director del Departamento de Cirugía del Hospital Universitario Austral y también jefe del Departamento de Cirugía de Cabeza y Cuello del Instituto Oncológico Ángel Roffo.
Saco operará a la Presidenta en el Austral, de Pilar, el próximo 4 de enero para extirparle un carcinoma papilar de la glándula tiroides.
Por ese motivo, la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), que conduce José María Arancedo, le deseó una pronta recuperación a la primera mandataria.
Fuentes oficiales confirmaron que el Episcopado envió una carta al secretario de Culto, Guillermo Oliveri, en la que desean una “pronta recuperación” a la jefa de Estado y le expresaron su “cercanía y acompañamiento espiritual”.
La carta lleva, además de la de Arancedo, la firma del secretario de la Comisión Ejecutiva, monseñor Enrique Eguía Seguí.
Descanso
Según se informó ayer, la Presidenta partió a las 13 a la ciudad de El Calafate, para recibir Año Nuevo acompañada por sus hijos Máximo y Florencia y otros familiares.
La jefa de Estado desarrolló su actividad oficial matutina en su gabinete de trabajo de la residencia de Olivos, y partió a bordo del Tango 01, para El Calafate y el lunes próximo tiene previsto regresar a Buenos Aires.
Ese mismo día, militantes de Pilar comenzarán a trabajar en la organización de la vigilia que realizarán frente al Hospital Universitario Austral, donde la mandataria será intervenida.
Según revelaron a El Diario voceros de los organizadores, la vigilia se mantendrá mientras dure la internación de la Presidenta.
En Pilar acamparán militantes locales y de la zona norte del Conurbano, mientras que la Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada, será escenario de otra vigilia al igual que los parques de diferentes ciudades del interior.