Lagomarsino: “Lo primero que haría es cancelar la suba de tasas”
Lagomarsino (der.), en una actividad de campaña desarrollada en la plaza.
1 -¿Qué es lo primero que hace si asume la intendencia?
- Cancelar el aumento de tasas que acaba de anunciar Zúccaro. Un Municipio como Pilar, con el presupuesto que tiene, se trata de administrarlo mejor y no de aumentar tasas. Y no a la creación de una nueva tasa de seguridad. Esto viene de hace tres o cuatro años. Es un instituto que iban a crear administrado por particulares, con un presupuesto que se iba a afectar a la gestión de políticas públicas; un engendro. El tema de la seguridad se gestionará con un porcentaje del gasto municipal pero no requiere la creación de ninguna tasa específica. Ese es un engaño al contribuyente, decirle tenemos este problema, te vamos a aumentar la tasa pero es para ésto. Y después el dinero nunca es para ésto, es para todo.
2 -¿Qué le han dejado las primarias?
- Un sinsabor, obtuvimos un buen resultado, teníamos pocas semanas de gestación del Frente Amplio Progresista, pero yo esperaba más. El 4% que sacamos un poco me golpeó. Pero nos sirvió para reimpulsar este segundo tramo de campaña para encararlo con mucho esfuerzo, modificando algunas estrategias de comunicación que creo nos han dado algunos resultados. Porque algunas encuestas que andan dando vueltas nos posicionan segundos a nivel local, no sólo a nivel nacional.
3 -Si no fuera candidato, el domingo ¿A quién votaría?
- Sin ninguna duda por Mirta Ortega Sanz (Nuevo Encuentro), por su calidad humana y profesional y un montón de atributos que no me alcanzaría este espacio.
4- ¿Lo bueno y lo malo de esta gestión?
- Lo bueno, el intento que viene haciendo desde hace tiempo Zúccaro de independizarse de las presiones del Gobierno nacional y en menor medida del provincial. Las escuelas municipales, un logro de la gestión anterior que Zúccaro reimpulsó, desarrolló y amplió. El tercer logro, lo digo con ironía, los anuncios… Lo peor, hay muchas cosas, pero lo peor de todo es la falta de transparencia; la falta de participación de la sociedad, de buscar mecanismos para que la sociedad participe, por ejemplo, a través del presupuesto participativo. Audiencias públicas, abrir el gobierno a la sociedad para que no haya cosas ocultas o dudosas que no se saben porqué se deciden. La presión que ejerce personalmente el intendente sobre la prensa, el autoritarismo.
5 -Muchos creen que su voz sería útil en el Concejo Deliberante pero sin embargo siempre se ha postulado directamente a la intendencia, digamos, el camino más largo para acceder a un cargo electivo ¿Por qué?
- En 2003 fui candidato por el ARI porque había otro candidato que se bajó, me lo propusieron y acepté. En 2007 me equivoqué a pesar de que la misma gente de la Coalición Cívica me sugería ser candidato a intendente y concejal. Lo desechamos porque creíamos haber encontrado en la primera candidata, Marcela Campagnoli, una persona que iba a llevar adelante las banderas de la CC. Y después fue un fiasco. Una de las primeras medidas que me acuerdo de Campagnoli fue rechazar un aumento de tasas a las canchas de polo y de golf o sacar a los limpiacoches de la plaza. Ahora la decisión que hemos tomado es la mejor porque el FAP es una experiencia inédita en la Argentina.
6 -El apellido Lagomarsino, en su carrera política, ¿Fue una ganancia o un peso?
- No sé. Cuando hacemos críticas a la gestión local hay muchos que dicen “este usa el apellido y a su tío Luiso no le llega ni a los talones”. Y posiblemente, yo no me quiero comparar con nadie, somos personas diferentes. Tenemos en común que en Pilar queremos un gobierno de puertas abiertas y las puertas de las sucesivas gestiones zuccaristas están muy cerradas.
7 -¿Llegó para quedarse al Frente Amplio?
- Sí, definitivamente, desde ya.
8 –Suena su teléfono, del otro lado una voz ronca que dice, “Gabriel, se me fue Male” (Ricardo, secretario de Gobierno) ¿Agarra?
- Después del 2003, un allegado de Zúccaro me propuso encabezar la Secretaría de Industria y Comercio. Mi respuesta fue que si íbamos a tener plena autonomía, por supuesto dentro de la línea que bajaran desde el Ejecutivo, lo consideraría. Pero la respuesta del otro lado nunca llegó. No tengo una cuestión personal, de piel, partidaria para decir no “yo jamás formaría parte de este gobierno”. Uno pretende siempre aportar a la construcción de una sociedad más transparente, más equitativa, más solidaria. Si estas premisas elementales que sostiene el FAP, se garantizarían estoy dispuesto a participar desde el lugar que sea para aportar a esa construcción.