Tomás Llorente “todavía no estamos maduros para hacer las cosas bien”

El párroco señaló que deberían sentarse a dialogar las partes y las autoridades. Pidió que se piense en lo mejor para el pueblo. Aseguró que nunca peleó, ni peleará por las fronteras.

2 de diciembre de 2010 - 00:00

 

Tomás Llorente quiere que los límites se den por consenso de los vecinos.

 

El párroco de Manuel Alberti Tomás Llorente se refirió al conflicto de límites entre Del Viso y su localidad pidiendo que se terminen las agresiones y se sienten a dialogar las partes junto a las autoridades.

Al mismo tiempo, el sacerdote señaló que deben decidir en pos del beneficio del pueblo, sin que nadie se crea dueño de nada, ni que se piense que tiene toda la verdad.

El cura asistió a la entrega de las distinciones a los alumnos meritorios de cada una de las escuelas estatales del distrito, que se desarrollo en el Teatro Lope de Vega, en la mañana de ayer.

Allí el párroco identificado con Alberti respondió sobre su parecer en el conflicto de límites que la localidad mantiene con Del Viso.

“Creo que no estamos maduros para hacer las cosas bien, porque no se hacen con agresiones de un lado y de otro”, Llorente se despegó de la discusión y lanzó: “yo estoy en la tribuna y no porque no me interese, sino porque las cosas se hacen dialogando y no creo que tenga toda la razón unos, ni otros”.

Además, el religioso destacó que en medio de la discusión, se abrió el abanico y los barrios que se disputan ambas localidades quieren tener su propia identidad: “entra un tercero en discordia que sería Los Cachorros y creo que es el momento para hacer las cosas bien para todos, que cada uno tengan su identidad”, señaló y disparó: “no hay que creer que uno tiene la razón, hay que ceder en algo y no creernos dueños de nada” y lanzó apuntando al pedido de los delvisenses: “hay que pensar la mejor manera para que todos sigan siendo grandes y no uno sólo sea grande y los demás pequeños”.

 

Intervención

El párroco aseguró que no intervendrá en la disputa y explicó: “malinterpretaron una frase mía y me acusaron de discriminar y nunca lo hice. Yo no estoy para discusiones y agresiones, estoy para ser sacerdote y si Del Viso se cree que tiene la razón y los concejales y el gobierno se la dan, ellos sabrán lo que hacen con el pueblo”.

Si bien Llorente insistió con la definición consensuada, mostró discordancia con el mapa delvisense y señaló: “también, deben tener en cuenta lo mejor para que Alberti no quede encerrado, porque según los límites de ellos (por la comisión Pro Del Viso Ciudad), llegan hasta el paredón del colegio (María Madre Nuestra) y sólo le dejan 8 cuadras a Alberti, mientras que del otro lado de la vía, no han hecho ningún planteamiento para que sea de Del Viso”.

Al mismo tiempo, el cura se defendió de las acusaciones que le imputan haber tenido gran injerencia en los cambios de límites de Manuel Alberti, que se dieron hacen casi una década.

“Cuando el Concejo Deliberante decidió hacer localidad a Manuel Alberti, yo no intervine”, señaló y explicó “yo no he cambiado nada, ahí sí que no pueden culparme, cuando fui Alberti me dijeron que Oliden dividía y que pastoralmente debía atender hasta el barrio Falcón, inclusive”.

El vicario general lanzó: “nunca supe cuáles fueron los límites y trabajé por donde me dijeron”. Enseguida el sacerdote replicó: “nadie me pelea porque hice la capilla en el barrio Carumbé, ni por el centro del Rocío, me pelean porque hice la capilla del Rosario. La última definición que me dio el obispado fue porque Del Viso dijo que eclesialmente no pasaría la Panamericana y el obispado me marcó ese territorio como parte de mi trabajo”.

El sacerdote entre risas y enojo lanzó: “yo nunca peleé por límites y no me voy a pelear por límites y no estoy detrás de nada, no intervengo”  y siguió: “sólo dije que debía haber un mediador para que no haya un enfrentamiento”.

Tras las aclaraciones, el religioso volvió a cargar contra el mapa de los delvisenses: “si se guían por su mapa hasta el colegio es prácticamente de ellos” y cargó: “Del Viso tenía el Argentino (country) se lo sacaron y no pelearon por él y deberían pelearlo”.

 

Extraño consejo

Una receta para resolver el conflicto

El párroco Tomás Llorente, señaló que el conflicto no lo debe definir ni la Provincia ni el Concejo Deliberante, sino los vecinos con una propuesta conjunta, sin agresiones y con el intendente como mediador.

Pero al mismo tiempo, aconsejó una definición algo extraña, remitiéndose a la historia de la religión: “hay un momento de la historia en el que se debía elegir un papa y no se ponían de acuerdo. Entonces el rey encerró a 5.000 personas hasta que saliera un papa y como no tenían qué comer, ni qué beber, lo eligieron, el rey lo logró tomando esa medida, quizás deban encerrar a unos y a otros durante unos días en el Salón V Centenario junto con el intendente y después de tantos días juntos algo va a salir”, aseguró.

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