La historia de las Madres se hizo escuchar en el Concejo Deliberante

La contó la hija de Azucena Villaflor, la fundadora de la organización que fue secuestrada y asesinada en 1977. Quiso hablar con el oficialista Saric, pero no estuvo presente en la reunión.

6 de octubre de 2010 - 00:00

 

Cecilia De Vincenti junto a la concejal oficialista Liliana Alfaya.

 

El tema de los derechos humanos y la reconstrucción de la memoria histórica del terrorismo de Estado parece haberse instalado de lleno en el Concejo Deliberante, que desde hace varias semanas lo tiene –a veces con intención, otras a pesar de sus propios miembros- en un lugar importante de la agenda legislativa.

Ayer por la mañana, la historia reciente de la Argentina se coló en el salón de comisiones del cuerpo deliberativo. Hasta ahí llegó Cecilia De Vicenti, hija de Azucena Villaflor, la fundadora de Madres de Plaza de Mayo secuestrada en diciembre de 1977 y arrojada viva desde un avión al Río de la Plata.

Cecilia De Vincenti tuvo más de un motivo para la visita de ayer. El primero fue agradecer a los concejales por el homenaje que rendirán a Azucena Villaflor con la construcción de un monumento en la plaza de Astolfi. El segundo, contarle personalmente al concejal oficialista Miguel Saric la historia de su madre, a la que definió como un ama de casa que debió salir a la calle a buscar a Néstor, su hijo desaparecido.

Pero De Vincenti sólo tuvo suerte con la primera de sus intenciones, ya que Saric se fue del Concejo apenas terminó la reunión de la comisión de Obras Públicas, que preside, y fue uno de los pocos que no participó de la charla con la hija de Azucena Villaflor.

Hace poco menos de un mes, cuando el Concejo votó la construcción del monumento, Saric fue uno de los únicos en oponerse junto al macrista Criniti. Cuando en entrevistas periodísticas posteriores se lo consultó acerca de los motivos, el legislador del Frente para la Victoria dijo desconocer quién fue Villaflor. Y pidió homenajear también a las víctimas de la guerrilla. A partir de esas declaraciones y otras que formuló en los días siguientes, se desató una polémica hacia el interior del kirchnerismo local cuyos alcances aún no están definidos.

 

Memoria

La presidenta del bloque oficialista de concejales, Liliana Alfaya, le contó a El Diario que fue la propia De Vincenti la que tomó contacto con los concejales hace algo más de una semana.

“Se enteró por Internet de las declaraciones de Saric y quería contarle quién fue Azucena”, contó Alfaya, quien describió a De Vincenti como una mujer “adorable, sin confrontación”.

La historia que contó De Vincenti fue la de una mujer moldeada por las circunstancias, un ama de casa empujada a la calle por la desaparición de de su hijo Néstor el 30 de noviembre de 1976.

El 30 de abril de 1977 ella y otras trece madres se manifestaron en la Plaza de Mayo. Ante la orden policial de “circular”, decidieron caminar alrededor de la Pirámide de Mayo. Desde entonces y hasta hoy, las Madres lo siguen haciendo cada jueves.

Ese mismo año, el 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos, las Madres publicaron una solicitada con los nombres de sus hijos desaparecidos. Aquella noche, Azucena Villaflor fue secuestrada por un grupo armado en su casa en Villa Dominico, Avellaneda.

En dicho operativo también intervino Alfredo Astiz, quien  aproximadamente desde junio de 1977 había comenzado a concurrir a las reuniones del grupo de familiares, haciéndose pasar por una persona que había sufrido el secuestro de un hermano, bajo el nombre falso de “Gustavo Niño”.

Según se supo por testimonios, Villaflor fue recluida en el campo de concentración de la Armada, ESMA y arrojada con vida al Río de la Plata desde un avión, en un procedimiento conocido como “vuelos de la muerte”. Su cuerpo apareció, junto al de otras víctimas, en las playas del Partido de la Costa. Recién en el 2005, el Equipo Argentino de Antropología Forense identificó sus restos. Hoy, sus cenizas descansan al pie de la Pirámide de Mayo.

 

En Astolfi

Homenaje en marcha

El monumento se pensó como una réplica de la Pirámide de Mayo, testigo de buena parte de la historia política y social de la Argentina y símbolo inseparable de las Madres, a las que rendirá homenaje.

Lo construirá el Municipio en la plaza Marcelino Champagnat, de Villa Astolfi.

Ayer, la concejal oficialista Liliana Alfaya, presidenta del bloque del Frente para la Victoria, adelantó que la intención es inaugurarlo el próximo 10 de diciembre. Esa fecha tiene varios significados a la vez: es el día que en asumió el primer presidente electo tras la dictadura, Raúl Alfonsín, en 1983; es también el Día Internacional de los Derechos Humanos y la fecha en la que fue secuestrada y desaparecida la fundadora de Madres de Plaza de Mayo, Azucena Villaflor, una de las destinatarias del recordatorio.

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