Falleció Andrés “Yayo” López el último intendente radical

Fue el último jefe comunal de la UCR que tuvo Pilar. Abandonó su puesto tras el golpe de Estado de 1966. Su nombre es sinónimo de honestidad dentro de la función pública.

19 de octubre de 2010 - 00:00


Foto. Armando Mathías D’Auría.

Año 1965. Yayo López del brazo con Arturo Illia, durante una visita del entonces presidente a nuestro distrito.

 

Años mozos. Yayo López, sentados en el guardabarros del auto junto a un grupo de amigos. La foto es del año 1937.

 

Andrés “Yayo” López, intendente de Pilar entre 1963 y 1966, falleció en las últimas horas del domingo a los 95 años de edad. Hombre del radicalismo, pasará a la historia de la política local como un ejemplo de honestidad y rectitud a la hora de ejercer la función pública.

Sus restos fueron velados en una cochería del centro de Pilar. A las 15, fueron llevados a un cementerio privado de la Panamericana.

Siempre apegado a las ideas de la Unión Cívica Radical, López fue intendente de Pilar durante la presidencia del cordobés Arturo Illia. Asumió su puesto en 1963, reemplazando al comisionado (como se denomina a los jefes comunales que fueron designados por gobiernos de facto) Raúl Colombo.

Pero su período en el palacio municipal fue corto: el jefe comunal debió dejar el poder en 1966, tras el golpe de Estado encabezado por Juan Carlos Onganía. Cuando se produjo la caída del Gobierno nacional, los militares le ofrecieron a “Yayo” López quedarse en su puesto, pero el intendente se opuso, advirtiendo que sólo conduciría al distrito en democracia.

No obstante, durante su breve gestión, López realizó la instalación de las redes de cloacas y agua corriente de la ciudad de Pilar, una obra innovadora para la época. Además, bajo su mandato se asfaltaron algunos accesos al distrito, como los de las rutas 25 y 28.

Al dejar la intendencia, su puesto fue ocupado de manera interina por el coronel Humberto Sánchez Gabier, encargado de la Fábrica Militar, aunque al poco tiempo el mando recayó en Colombo una vez más.

Ayer, Rubén Martinelli, quien fuera concejal durante su gestión, lo recordó como “un hombre de bien, tanto en lo personal como en lo político y social. ‘Yayo’ López fue durante toda su vida un hombre muy austero, y murió más austero aún, después de haber pasado por la función pública, mucho más allá de los aciertos o no que haya tenido”.

Además, agregó que el ex intendente “fue un hijo de este pueblo que dentro de sus posibilidades se brindó por el lugar en el que había nacido”. Ocupó todos los cargos partidarios posibles en la UCR de Pilar, “siempre con dignidad. Estoy orgulloso de que todos los radicales que han pasado por la función pública han terminado de esa manera, algo que la historia muchas veces no reconoce, y sí se lo hace con el que ostenta o tiene dinero”.

El 26 de agosto de 2004, el Municipio lo declaró Vecino Ilustre de Pilar. En esa oportunidad, declaró a El Diario que “la política por derecha cuesta mucho, y sólo se puede hacer con un núcleo de amigos. En poco tiempo hicimos mucho, lástima que nos sacaron los que iban a ‘salvar a la Patria’, y así quedó el país”. Esa noche, en el Salón de Sesiones del HCD, una ovación le devolvió al menos algo de lo que le había sido arrebatado por la fuerza.

 

 

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