Crimen de Sofía Fernández

Dictaron prisión preventiva para uno de los policías acusados y liberaron a los otros nueve

Solo permanece en prisión Carlos Matías Rodríguez, que se encontraba al cuidado de las celdas en el momento del crimen, en abril de 2023. También hubo un cambio en la calificación del delito y se desestimó el agravante de "odio por identidad de género".

5 de junio de 2024 - 11:37

En las últimas horas, el juez de Garantías Walter Seatone dictó prisión preventiva contra el policía Carlos Matías Rodríguez por el crimen de Sofía Fernández, la mujer trans asesinada en una celda de la Comisaría Pilar 5ta., y ordenó la liberación de los otros nueve que habían sido acusados por la fiscalía como coautores y encubridores del hecho. A su vez hubo un cambio en la calificación del delito y se desestimó el agravante de "odio por identidad de género".

En este sentido, el magistrado entiende que es Rodríguez, de 40 años, -quien estaba a cargo de la custodia de las celdas en el rango horario en el que la autopsia determinó que pudo haberse cometido el homicidio (entre las 22 del 9 de abril y las 10 de la mañana del día 10)- el único posible autor material del hecho. A esto se le añade la ausencia de elementos que prueben que el homicidio fue cometido por dos o más personas así como el rol específico de los tres imputados por el crimen.

La contundencia de la autopsia que refirió una muerte por asfixia por obstrucción de las vías aéreas con trozos de colchón y de ropa interior de la víctima, una serie de búsquedas realizadas desde el teléfono celular del imputado (el mismo elemento por el que concluye en que el crimen no fue motivado por el odio a la identidad de género), así como la ausencia temporal del resto de los acusados en la comisaría al momento del hecho, termina de configurar la argumentación del titular del Juzgado de Garantías Nro. 7 de Pilar.

"No hay elementos lógicos y razonables para entender que la muerte de la víctima, en situación de encierro privada de su libertad bajo custodia policial no ocurrió de otra manera que por la intervención de otra persona, y que Rodríguez, personal policial, quien custodió a la víctima , y lo hizo durante un lapso en solitario en dependencia policial, que coincide con la franja horaria en el que pudo haber comprendido el momento el deceso de la víctima, no solo habiendo estado Rodríguez a cargo de la custodia, sino también de las llaves de la celda donde ella se encontraba alojada", expresa el magistrado.

"Y estando acreditado distintas búsquedas en su teléfono personal con datos similares a la víctima -continuó-, como así también respecto de mujeres transgénero, sin perjuicio que la orientación sexual de cada ser, es un acto reservado a Dios y ajeno los magistrados, no por ello susceptible o vedado para su valoración en relación a la probable autoría y/o participación en este presente suceso, entiendo que hay elementos con el grado de probabilidad que requiere esta etapa para entender que Rodríguez podría ser el autor del hecho materia imputación".

No obstante, el juez también dispuso una modificación en la calificación legal del delito, acotándolo a "homicidio agravado por ser cometido por un miembro integrante de la fuerza policial" y desestimando la acusación de los fiscales Manuel Cayuela y Esteban Néstor Exequiel Álvarez, que solicitaron que los autores sean juzgados por los delitos de Homicidio agravado por odio a la identidad de género, por el concurso premeditado de dos o más personas y por ser perpetrado por miembros de la fuerza policial".

En cuanto a la situación del resto de los imputados, la sargento Yesica Isabel Nuñez y la subteniente Edith Viviana Ruiz, ambas sindicadas por el Ministerio Público Fiscal como coautoras del asesinato, y de los restantes siete acusados de encubrimiento agravado y falsificación de documentos públicos: Gonzalo Germán Robles, Miriam Elisabeth Valor, Daniel Eduardo Salerni (jefe de la dependencia en el momento del hecho), Ezequiel Avalos Ybañez, CamilaPitulak, Gabriela Itati Miño y Gustavo Gabriel Camacho; todos ellos fueron puestos en libertad entendiendo que no existen pruebas suficientes para que permanezcan detenidos frente a la imputación de la Fiscalía.

Atroz

Sofía Fernández tenía 38 años, era docente de Literatura y estaba por comenzar la carrera de Enfermería. Tras haber sido detenida, su cuerpo sin vida apareció en una celda de la comisaría 5º, ubicada a metros del cruce de acceso a Presidente Derqui.

Su muerte fue reportada por la policía dos días después del arresto y se aseguró que el deceso se debió a una “muerte súbita”.

Sin embargo, la autopsia demostró que en realidad la muerte se produjo por “asfixia traumática por obstrucción de la vía aérea”, ya que Sofía murió ahogada por trozos de colchón y su propia ropa interior. Al mismo tiempo, fue sujetada y golpeada por tres o más personas y no se descarta que también haya sido abusada sexualment

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