El caso Neuss y el aumento de los femicidios durante la "cuarentena"

El 10 de octubre último, el empresario Jorge Neuss asesinó a su esposa Silvia Saravia en su casa del country Martindale y luego se suicidó. A nivel nacional, los casos crecieron en el período de ASPO.

Por Redacción Pilar a Diario 26 de diciembre de 2020 - 13:05

El 10 de octubre último, durante el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO) por la pandemia de coronavirus, el empresario Jorge Neuss asesinó a su esposa Silvia Saravia y luego se suicidó en su casa del country Martindale, de Presidente Derqui, en uno de los femicidios más resonantes cometidos en la denominada "cuarentena", período en el que aumentaron este tipo de casos respecto a años anteriores.

El femicidio de Saravia (69) ocurrió poco después de un mediodía soleado de sábado, en el día 204 del ASPO, en el interior de la habitación matrimonial de la planta alta de una vivienda ubicada en dicho country. La misma urbanización en la que, en agosto de 2015, Fernando Farré asesinó de más de 60 puñaladas a su esposa Claudia Schaefer.

De acuerdo a Lucía Neuss, hija de Saravia y del empresario de 72 años, la noche del 9, su padre discutió con su madre, ante lo cual ésta le pidió irse a dormir a su casa, ubicada también en el Martindale.

Al día siguiente, cuando Saravia regresó a su casa para buscar algunas pertenencias, volvió a discutir con su esposo y éste tomó un revólver Smith & Wesson calibre .357 Magnum de su propiedad, la baleó y luego se disparó en la cabeza.

Al momento de los tiros, en la planta baja de la vivienda estaban dos empleadas domésticas, quienes al escuchar las detonaciones subieron pero no pudieron ingresar al dormitorio porque la puerta estaba trabada, por lo que decidieron llamar a los hijos del matrimonio.

Cuando estos arribaron al lugar hallaron a su madre ya muerta y a su padre malherido, a quien trasladaron al Hospital Austral, donde murió poco después.

Según la autopsia, Saravia fue sorprendida en el baño de la habitación y fue ejecutada con el revólver apoyado en la cabeza tras ser tomada del cabello.

Los peritos establecieron que al dispararle a su esposa, el empresario se autolesionó con ese mismo tiro en el dedo pulgar izquierdo y que luego se pegó el tiro en la sien derecha parado en la antesala del baño, mirando hacia su mujer ya asesinada.

Esto se complementó con los estudios del barrido electrónico que hallaron rastros de pólvora en ambas manos del empresario y en la izquierda de la mujer, esto último debido a que intentó cubrirse, defenderse o apartar el arma cuando le dispararon.

El femicidio de Saravia tuvo una amplia repercusión pública no sólo por el alto perfil de Neuss (su grupo empresario es un conglomerado con 120 años de historia en el país), sino también porque dejó en evidencia puntos de contacto con otros casos resonantes, como el de Schaefer y también el de María Marta García Belsunce (50).

De hecho, Saravia, hija del dueño de una joyería ubicada en el barrio porteño de Recoleta, había sido amiga y compañera de cursada en la carrera de Sociología de María Marta, asesinada en octubre de 2002 en su chalet del country Carmel de Pilar.

A diferencia de los casos de Schaefer y María Marta, en el de Saravia se atravesaba una situación extraordinaria como el ASPO, el cual se extendió desde el 20 de marzo hasta el 8 de noviembre último, período en el que los femicidios tuvieron víctimas de distintas edades y clase social, y asesinos con diferentes modus operandis.

Según el Observatorio de Femicidios de la Defensoría del Pueblo de la Nación, entre el inicio de la "cuarentena" y el 31 de octubre último se cometieron 169 casos, cuando en igual período de 2019 hubo 159 y en 2018 se registraron 164.

Por su parte, la Casa del Encuentro informó que desde el 20 de marzo hasta el 26 de noviembre de 2020 se cometieron 178 femicidios y 4 transfemicidios.

Ambos organismos coincidieron en que fue la pareja de la víctima el principal tipo de femicida y que los ataques se concretaron principalmente en la vivienda compartida entre víctima y victimario.

De acuerdo a estos dos informes, las provincias con más femicidios fueron Buenos Aires, Santa Fe y Tucumán (en este orden aunque las cifras difieren según el organismo).

"Si bien creemos en que las políticas públicas implementadas contribuyen a la protección de quienes se encuentran en una situación de violencia, como feministas insistimos en que no se debe olvidar que la violencia de género es un tema de Derechos Humanos y que necesitamos visibilizarlo como un problema estructural de nuestra cultura que necesita un abordaje integral y priorizar el derecho de mujeres y personas trans a una vida libre de violencia", dijo a Télam Ada Rico, directora de la Casa del Encuentro y del Observatorio de Femicidios Adriana Marisel Zambrano.

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