A un mes de su crimen, el 27 de febrero familiares y amigos de Alejandro Marín, el joven de 27 años que fue fusilado delante de su familia por un vecino de Presidente Derqui, se movilizarán para seguir reclamando justicia. Mientras tanto, el imputado Nelson Colman, permanece detenido y, por el momento, fuentes judiciales descartaron darle el beneficio de la prisión domiciliaria.
En una causa que destacó como “muy compleja”, Walter Saettone, titular del Juzgado de Garantías Nº 7 de Pilar, explicó que “no estoy analizando ninguna domiciliaria” aunque aseguró que “todavía no me plantearon nada de eso”.
“Está claro que tiene 73 años y seguramente lo van a plantear, pero si lo hacen ahora digo que no y tengo motivos legales para hacerlo, pero de cualquier manera debo hacer un monitoreo permanente del imputado porque tampoco lo puedo dejar morir en un penal”, explicó Saettone en diálogo con El Diario.
En este sentido, cabe destacar que la prisión domiciliaria es un beneficio para las personas mayores de 70 años que están imputadas en causas penales, de cualquier manera, no es automático y es el juez el que debe determinar si se otorga o no, teniendo en cuenta determinados supuestos.
“Las decisiones judiciales siempre tienen que fomentar la paz social y no exacerbar un conflicto”, destacó el juez que en los últimos días se entrevistó con las dos familias. “Hablé con el padre, la abuela y la mujer de la víctima y con la hija y el yerno del imputado”, agregó, a la vez que confirmó la teoría que circuló en las primeras horas después del crimen: Colman estaba obsesionado con que Marín era el autor material de un robo que había sufrido en octubre.



