Vecinos del barrio Solares del Norte, en la localidad de Lagomarsino, denuncian que la zona sufre una ola de robos, encadenándose hechos de inseguridad que tienen lugar a cualquier hora y con varias modalidades.
Vecinos del barrio Solares del Norte, en la localidad de Lagomarsino, denuncian que la zona sufre una ola de robos, encadenándose hechos de inseguridad que tienen lugar a cualquier hora y con varias modalidades.
Los testimonios recogidos indican que en las últimas semanas se han producido “escruches” (casas desvalijadas cuando sus dueños no están), arrebatos callejeros a plena luz del día por parte de motochorros y robos de pertenencias en los autos por las noches.
En cuanto a esta última modalidad, la vecina Emmy Menna afirmó que “todas las noches abren y roban pertenencias en los autos. En mi caso ya me pasó dos veces, la última este miércoles”. La mujer recordó que “la primera vez me abrieron la guantera, pero la segunda me rompieron la cerradura del baúl y se llevaron herramientas”.
Otros vecinos también sufrieron robos de este tipo más de una vez (en calles como Argentina, Ecuador y Polonia), y en algunos casos los ladrones rompieron el vidrio de una ventanilla en lugar de la cerradura, llevándose también estéreos y parlantes. En total, serían entre cinco o seis frentistas perjudicados en el último mes.
Walter, vecino del barrio, indicó a El Diario que en una oportunidad “vi cómo dos motochorros les sacaban los celulares a dos chicos. Intenté cruzarme en su camino cuando escapaban, pero me esquivaron y se fueron”.
De la misma manera, su suegra –que también vive en Solares del Norte- sufrió un robo en su casa (“cuando llegó le habían entrado, se llevaron la garrafa”), así como el vecino de enfrente, al que “le rompieron el candado para entrar”.
Patrullaje
En cuanto a la presencia policial, Emmy indicó que “de día se ve al patrullero, pero de noche nunca pasa ningún móvil”.
Luego de hacer las denuncias correspondientes, “la contestación desde el destacamento de Lagomarsino es que le pidieron apoyo al Comando de Patrullas, pero al parecer no tuvieron respuestas”.
Sobre esto, aseguró que “después del último robo, al día siguiente por el nerviosismo nos quedamos despiertos con mi marido hasta las 3, mirando cada tanto por la ventana porque el auto sigue afuera. No vimos que pasara ningún patrullero”.
