Como muchos argentinos, Ernesto José Bensousan (37 años), tenía previsto aprovechar el fin de semana largo para irse a la costa con un amigo. Al menos eso le dijo a su padre. Sin embargo, el domingo a la tarde apareció muerto en el baúl de su propio auto, desnudo, con una bolsa de naylon transparente en la cabeza y varias heridas de arma blanca en la región lumbar y en el omóplato izquierdos.
Por estas horas, las principales sospechas giran en torno de dos mujeres con las cuales la víctima habría estado poco antes de su muerte. En principio se habría descartado la hipótesis del robo, dado que no faltaba nada del auto, ni siquiera la billetera de la víctima.
El hallazgo lo provocó Hilda Rodríguez, una jubilada de 83 años que desde las 7 de la mañana del sábado vio el Chevrolet Corsa blanco, patente DZE551, propiedad de Bensousan, estacionado delante de su casa, en Pedro de Mendoza al 1600, entre Constitución y Congreso del barrio Peruzzotti de Pilar. Del baúl observó que habían caído algunas manchas sobre el asfalto. Hilda no lo dudó más y el domingo llamó al 911. Se comprobó que eran de sangre.
Hasta anoche, las principales sospechas giraban en torno a dos mujeres con las cuales la víctima habría estado poco antes de su muerte.
Según los investigadores, las primeras averiguaciones entre familiares de Bensousan -el padre, concretamente- indicaban que el hombre iba a irse a pasar el fin de semana largo de Pascuas con un amigo. Pero esta persona, entrevistada por los detectives policiales, dijo que tal viaje no se había concretado, que sí habían ido a cenar y que se había separado de su amigo a la 1.30 del sábado porque Ernesto se “iba a ver” con dos chicas.
Para los investigadores, este testigo es creíble. De tal modo, se presume que Bensousan fue asesinado entre la 1.30 y las 7 del sábado, cuando el Corsa blanco quedó estacionado frente a la casa de la jubilada que dio aviso a la policía.
Se espera que la autopsia arroje precisiones sobre la data de la muerte y que, eventualmente, permita orientar las pesquisas hacia la identificación de los autores del crimen. Según se informó, la policía comenzó a rastrear las cámaras de seguridad de la zona, desde Antártida Argentina al 400, donde vivía Bensousan, hasta unas pocas cuadras más allá, en Pedro de Mendoza al 1600, donde fue hallado muerto dentro de su propio auto.
Los detectives también estaban en busca de testigos que pudieran dar más precisiones con respecto al círculo de amistades de Bensousan y, especialmente, de las mujeres con las que se contactaba, para intentar identificar, entre ellas, a las dos chicas con las que, se supone, se vio antes de que lo mataran de varias puñaladas.
En el lugar se hizo presente el titular de la Unidad Funcional de Instrucción Nº 1 de Pilar a cargo de Raúl Casal, quien caratuló la causa como “homicidio”. Trabaja en el caso el personal de la Subdelegación de Investigaciones (Sub DDI) de Pilar y de la Policía Científica.
Buscan a dos mujeres por crimen del hombre encontrado en el baúl
La víctima habría estado con ellas la noche de su muerte. Por ahora es la principal hipótesis. Lo hallaron desnudo en su auto con varias puñaladas. Pero no le robaron nada.
Hipótesis
Bensousan era soltero y administraba cuatro dúplex que tenía alquilados en la entrada del mismo barrio Peruzzotti. Hasta anoche, las principales sospechas giraban en torno a dos mujeres con las cuales la víctima habría estado poco antes de su muerte. Tampoco se descarta que el hecho pueda estar ligado al consumo de drogas.