A casi dos años y medio del hecho, la fiscal pilarense María Inés Domínguez pidió 34 años de prisión para el empresario Gastón Berganza por hallarlo culpable del crimen de Diego Feinmann. Al mismo tiempo solicitó al tribunal “veredicto anticipado y detención inmediata”, lo que fue avalado por el Tribunal Oral Criminal Nº 5 de San Isidro.
El empresario de 36 años quedó entonces detenido el último viernes en la Comisaría 1ª de San Isidro y el lunes 26 de marzo se conocerá la pena definitiva.
Los jueces Ariel Inttrozzi Truglia, Marcela López Ramos y Ariel Rolón deberán definir en 10 días cuál será la calificación por la que Berganza será condenado, si como pidió la fiscal, “homicidio agravado por el uso de armas y en grado de tentativa” -este último por los disparos contra el taxista que había llevado a la víctima hasta el lugar- o “exceso en la legítima defensa”, tal lo solicitado por la defensa.
“No buscó la situación pero se le presentó la oportunidad y mató a Feinmann porque lo odiaba”, señaló la fiscal Domínguez. El pedido de detención inmediata por parte de la funcionaria se basa en los más de dos años en los cuales Berganza estuvo libre y según remarcó, “paseando por Miami, Bahamas y Roma”, y agregó: “la magnitud de la pena que puede recibir, los recursos económicos que posee y el escaso tiempo que estuvo detenido, solo 34 días”.
En ese sentido, el ahora condenado, remarcó: “siempre estuve a derecho, desde que llamé al 911, con el tribunal y hasta cuando viajaba, que iba sin dormir directo a acreditar mi llegada. Y con respecto al domicilio, siempre di el que figura en mi DNI”.
Según señalaron en el debate, dos de sus empleados dijeron que la dirección dada por Berganza corresponde a una sucursal de su empresa, donde funciona “un depósito”.





