Los cuatro detenidos por el crimen de Damián López (26) se negaron a declarar ayer ante la titular del fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, la fiscal Paula Romeo, quien ahora instruye la causa.
Se trata de los hermanos Marcos (20), Ángel (22) y Federico (24), todos vecinos de Zelaya, que el martes por la mañana se entregaron en la fiscalía. Ese mismo día también compareció un menor de 17 años que fue indagado ayer y que si bien por el momento permanece en libertad, sigue vinculado a la causa.
Por el momento son seis los detenidos por el crimen ocurrido en la mañana del 11 de noviembre en la Ruta 25, a metros de Panamericana. Los tres de ayer se sumaron al DJ Santiago Álvarez (20), Franco Zabala (23) y el dueño del Honda Civic implicado en el hecho, Ricardo Maximiliano Pedraza (29), quien se había entregado horas después de las primeras detenciones.
López fue asesinado de cinco puñaladas durante una pelea generada por un incidente de tránsito. En tanto que su cuñado, Franco Altamirano, resultó gravemente herido. Fuentes oficiales indicaron que se bien permanece internado en el Hospital Sanguinetti de Pilar, evoluciona favorablemente y ya fue pasado a una sala común.
La causa está caratulada como homicidio en riña y lesiones, delito con penas que van de los 2 a los 6 años de prisión. En tanto, la justicia solicitó testigos del hecho, los cuales podrán presentarse en la sede de la fiscalía y declarar con reserva de identidad.
Todavía queda por reconstruir la participación de cada uno de los detenidos en el hecho: quiénes se bajaron del auto, quiénes se mantuvieron sentados y, sobre todo, quién fue el autor de las puñaladas que dejaron un muerto y un herido en grave estado.
La justicia tiene dos opciones, procesar a los imputados por el delito de “homicidio en riña” o directamente por “homicidio simple”, con penas mucho más duras.




