Siguen los delitos en la calle Chacabuco, arteria que une la autopista Panamericana con la ruta 25: el último caso conocido sucedió en el mediodía de ayer, cuando motochorros intentaron asaltar a un automovilista, incluso rompiendo uno de los vidrios del rodado.
En este caso, al igual que otros denunciado recientemente, el hecho ocurrió cuando el conductor debió frenar casi a cero por la presencia de los reductores de velocidad conocidos como “tortuguitas”.
Desde hace más de un año, vecinos de Villa Rosa y zonas aledañas afirman que los asaltos allí son moneda corriente, así como los ataques con piedras a automóviles y colectivos.
La nueva víctima es un joven que se desplazaba en auto, con sentido a la autopista, cuando al frenar en una fila de “tortuguitas” (son tres a lo largo de toda la traza) fue interceptado por motochorros. Todo sucedió a plena luz del día, cerca de las 12.45.
En declaraciones a Quiero Villa Rosa, el damnificado (llamado Elías) expresó que “vine a visitar a mi hermano. Saliendo de su casa, antes de llegar a Panamericana, se pusieron dos personas en moto al costado del auto. Uno me dice ‘bajate y dame el auto’, pero yo por inexperiencia contesté ‘ni loco’, subí el vidrio y seguí hacia Panamericana, donde hay seguridad”.
Sin embargo, “cuando aceleré me pegaron en el vidrio y lo rompieron, no sé si con un fierro o con la culata de un arma”, agregando que “venía una patrulla atrás mío, que siguió a los delincuentes”, aunque aún se desconoce si pudieron ser detenidos.
Los robos en la calle Chacabuco no son nuevos y se acumulan las denuncias y testimonios sobre hechos de inseguridad, ya sea intentos o robos consumados.
Además, no sólo los automovilistas son blanco de los ataques: semanas atrás, un hombre que se desplazaba en moto fue abordado por dos delincuentes armados cuando disminuyó la velocidad en uno de los nuevos reductores.




