Un albañil de 28 años se convirtió en un héroe inesperado cuando logró salvarle la vida a un joven de 25 años que intentaba suicidarse al paso del tren. Ante la proximidad de la formación, se arrojó sobre el suicida, empujándolo de la vía y evitándole así una muerte segura.
Según señalaron fuentes policiales, el joven se disponía a matarse, arrojándose bajo las ruedas de un tren de pasajeros en la estación de Presidente Derqui. El hecho sucedió cerca de las 23.30 del domingo en el paso a nivel del Ferrocarril San Martín y la Avenida Eva Perón.
En ese lugar las barreras se encontraban bajas y con algunos vehículos esperando para cruzar el paso a nivel. El tren de pasajeros Nº 2812 que procedía de Pilar y se dirigía hacia Capital Federal, se aproximaba a toda velocidad. El hombre ingresó a las vías y comenzó a caminar en dirección al tren con sus manos levantadas a la vez que gritaba algunas palabras, se supone, mencionando sus problemas familiares.
El albañil, padre de cinco hijos, se detuvo metros atrás y comenzó a gritarle que se retirara de las vías, que no se matara. De repente se abalanzó sobre el potencial suicida y logró salvarlo del paso del tren y una muerte segura, arriesgando su propia vida. De hecho, el impulso por la velocidad de la formación despidió a ambos algunos metros.
El tren llegó a la estación de Derqui mientras que los alertas al 911 daban cuenta de una persona arrollada en el paso a nivel. El arribo de efectivos de la Comisaría 2ª y del personal de Bomberos Voluntarios de Presidente Derqui confirmaron que no había ninguna víctima fatal, gracias a la valiente decisión del albañil.
El hombre que intentó suicidarse solo sufrió algunas excoriaciones y fue derivado en una ambulancia hasta el Hospital Sanguinetti de Pilar. Allí fue asistido por los médicos de guardia y quedó en observación hasta ayer a la tarde cuando fue dado de alta, retirándose a su domicilio del barrio Peruzzotti de Pilar.
El héroe es Omar Alejandro Sotelo, de 28 años, quien fue llevado hasta la dependencia policial para dar su testimonio. Mientras subía al patrullero recibió un cálido aplauso de la poca gente que había presenciado su arriesgada acción.



