Al menos cuatro delincuentes sorprendieron en la
madrugada de ayer a un matrimonio y su hijo en el barrio San Sebastián, de
Zelaya. Una de sus hijas (que pidió que no se publique su nombre), narró cómo
fueron esos 60 minutos en los cuales sus padres y su hermano de 27 fueron
golpeados, agredidos verbalmente y amenazados.
Electrodomésticos, ropa, calzado, celulares y hasta
computadoras. En una hora metieron todo en cuatro bolsos y huyeron corriendo.
Mientras tanto, atados en sus manos y en sus pies, un hombre de 52, una mujer
de 55 y su hijo de 27 yacían tirados en el suelo del living. Los dos hombres
con heridas y la mujer, aunque no fue golpeada, en estado de shock producto del
susto.
"Mi papá terminó con un corte en la cabeza, mi hermano
con golpes en las costillas. Los tiraron
al piso y a ellos dos los pateaban, siempre amenazándolos y diciéndoles cosas
horribles”, señaló una de las hijas de la pareja, de 30 años.
Además, la mujer añadió: "tuvieron una hora para llevarse
todo lo que se pueda imaginar, desde electrodomésticos hasta ropa, calzado,
celulares y computadoras y por otro lado también aprovecharon para comer y
beber sin problemas y después huyeron con cuatro bolsos donde metieron todo lo
que robaron; todavía no entendemos cómo pudieron escapar corriendo con todo eso”.
Por otra parte, señaló que luego de robar en la casa de sus
padres los delincuentes cruzaron hacia otro lote, pero la dueña del hogar llegó
a escapar para dar aviso a la seguridad del country. "A mis papás y mi hermano
los liberaron recién después de que una mujer de una casa vecina a la que
también entraron a robarle, dio aviso a la guardia del barrio”, expresó
consternada y casi sin voz por el estado de nerviosismo.
Ahora sus padres se encuentran en la casa de una de sus
hermanas, y todavía no pueden dormir ni dejar de pensar en todo lo sucedido. "Están
muy asustados y no quieren saber nada con volver a pisar la casa aunque todavía
no se plantearon si se van a mudar o no pero por lo menos por la próxima semana
se van a quedar en lo de mi hermana, no pueden ni dormir del miedo”, concluyó.