Pasaron más
de cuatro años, que incluyeron situaciones dolorosas y cruces entre las partes,
pero mañana llegará el día de la verdad: cerca de las 13.30, el Tribunal Oral
Número 6 de San Isidro anunciará su veredicto y decidirá si Pablo García es o
no culpable de la muerte de Reinaldo Rodas.
La fiscal María
Inés Domínguez pidió 4 años de prisión por homicidio culposo, en tanto una de
las partes de la querella pidió 15 años de cárcel por homicidio simple.
El 16 de
febrero de 2013, García (hijo del periodista y locutor Eduardo Aliverti)
manejaba por la autopista Panamericana después de haber pasado toda la noche en
una fiesta celebrada en Pilar. En el kilómetro 52 embistió a Rodas, quien iba
en bicicleta a su trabajo como vigilador del country Mapuche. La víctima murió
en el acto.
No obstante,
el caso llamó la atención de la opinión pública debido a que el cuerpo de Rodas
atravesó el parabrisas y quedó con la cabeza sobre el asiento del acompañante, y
las piernas atoradas entre el capó y la palanca de cambios. Sin frenar en
ningún momento, tal como se comprobó e indicaron testigos, García condujo 17
kilómetros con el cuerpo de la víctima dentro del auto, hasta que finalmente se
detuvo en la estación de peaje.
Desde la
defensa, se pidió la absolución de García, negando que hubiera manejado
alcoholizado. Por su parte, la querella de la causa está divida en dos: por un
lado la viuda de la víctima, Catalina Ramirez, que también actúa en
representación de su hijo (cumplió la mayoría de edad durante el juicio), los
hermanos de Rodas.
Este viernes, en las
primeras horas de la tarde, se sabrá si García debe ir o no a prisión por un
hecho que tuvo repercusión nacional.