Con la modalidad de entradera violenta, se produjeron nuevos robos en Presidente Derqui, cuyos vecinos viven días de terror y exigen respuestas de las autoridades.
Derqui, asolada por la banda de las entraderas violentas
Una mujer fue sorprendida mientras dormía y le desvalijaron la casa. La maniataron y se llevaron hasta el dentífrico. Ocurrió en el barrio Toro, igual a otros asaltos en Monterrey.
Esta vez, el hecho ocurrió en el barrio Toro y la víctima fue una mujer de 58 años, que asegura que más de cinco ladrones la sorprendieron durmiendo y le vaciaron la casa.
La víctima fue intimidada con armas de fuego, amordazada y atada de pies y manos, las mismas características de los robos que sufrieron, al menos, cuatro familias en el barrio Monterrey. "Se llevaron hasta el dentífrico abierto que tenía en el baño”, contó la mujer.
El hecho se conoció luego que, el sábado último, referentes de la cultura y vecinos de los barrios Monterrey, Rivera Villate y Cascote, asolados por robos con esas características, realizaron el reclamo por mayor seguridad con un acto multidisciplinario.
El Diario habló con Margarita, que en sus 58 años en el barrio, nunca había sufrido un robo y hace solo ocho meses, por prevención, colocó las rejas que los delincuentes violentaron.
Al igual que en los otros casos, en plena madrugada del viernes, pasadas las 2.30, Margarita sintió que alguien abría la puerta de su cuarto, levantó la cabeza y vio un arma que la apuntaba y escuchó la voz que la obligaba a bajar la vista.
"Me ataron de pies y manos con sábanas que rompieron e hicieron un bollo con un pedazo para metérmelo en la boca. Me tiraron una frazada encima y me metieron un almohadón sobre la cabeza”, relató la mujer.
Al mismo tiempo, detalló que "por las voces y el revuelo que hicieron eran más de cinco y estuvieron como mínimo una hora y media” y agregó: "Se llevaron absolutamente todo, hasta el dentífrico y el papel higiénico empezado que estaban en el baño”.
Mientras asegura que todavía no pudo volver a su casa y que, de no ser por sus hijos y nietos que viven allí, se iría de su barrio natal, Margarita recuerda: "Me dijeron que no me iban a hacer nada, que eran chorros y solo querían las cosas, aunque de a ratos me daban un golpecito para intimidarme y me tiraban encima las cosas que sacaban para revolverlas”.
Vaciamiento
La mujer, que agradece que su hijo, que suele llegar a su casa a esa hora de trabajar, no lo hiciera ese día, contó que escuchaba como los malvivientes preparaban sus cosas para llevárselas.
"Juntaron todo en bolsos que yo tenía y envolvieron en frazadas, acolchados y sábanas, de hecho en un momento decían que no sacaran más cosas porque no iban a poder llevárselas”.
Los ladrones le exigían joyas y dinero a Margarita, pero esta no tenía y poco les importó ya que se hicieron de electrodomésticos, ropa, zapatos, zapatillas, bijouterie de fantasía y productos de cosmética que la mujer revende: "Se llevaron 3.000 pesos en mercadería que había comprado porque trabajo de eso”, aseguró la víctima.
Una vez que los delincuentes se fueron, que lo hicieron "de a pie”, asegura la mujer, ella dejó pasar unos minutos, se desató, abrió la ventana y comenzó a gritar pidiendo ayuda.
"Cuando empecé a recorrer mi casa era como si recién me estuviera mudando, no me habían dejado más que los muebles grandes”, relató Margarita.
Espacio
Por la forma en la que quedó la reja de la ventana de la cocina, la víctima cree que el primero que ingreso fue un chico o alguien muy flaquito y les abrió la puerta a los otros.
6
Son, al menos, los casos que se conocen de entraderas con la misma modalidad en Derqui. Fuero 4 en Monterrey y 2 en Toro. Ya se habla de una "banda” que dedica a ese tipo de robos.