La Corte define si Carrascosa sigue libre

Casación admitió el recurso del fiscal general y ahora el máximo tribunal debe determinar si el viudo continúa en Carmel o vuelve a prisión.

Por Redacción Pilar a Diario 15 de marzo de 2017 - 00:00
El Tribunal de Casación Penal bonaerense admitió el recurso extraordinario presentado por el fiscal general de la provincia, Carlos Altuve, para dejar sin efecto la absolución de Carlos Carrascosa por el crimen de su esposa, María Marta García Belsunce, cometido en octubre de 2002, por lo que la Suprema Corte de Justicia provincial deberá confirmar si el viudo sigue libre o vuelve a prisión.
Fuentes judiciales informaron que la declaración de admisibilidad del recurso de Altuve abre la puerta para que el expediente pueda ser ahora revisado y analizado por el máximo tribunal de Justicia bonaerense.
"Es un recurso que va a ser rechazado por carecer por completo de fundamento. Sólo pretende mantener vivo el proceso contra Carrascosa y evitar que se investigue a los verdaderos culpables, como ordenó la sentencia que absolvió a mi defendido”, dijo hoy a Télam el abogado del viudo, Fernando Díaz Cantón.
Fuentes de las defensas de los familiares y amigos de la víctima que en 2011 fueron condenados por "encubrimiento agravado” en un segundo juicio -Horacio García Belsunce (h), John Hurtig, Guillermo Bártoli (ya fallecido), Sergio Binello y el médico Juan Ramón Gauvry Gordon-, indicaron a Télam que harán un planteo para que la Corte revise junto a la situación de Carrascosa, la de sus clientes que apelaron sus sentencias. 
El 11 de julio de 2007 Tribunal Oral Criminal 6 de San Isidro condenó a Carrascosa a 5 años y 6 meses de prisión por encontrarlo responsable del "encubrimiento agravado” del crimen de su esposa.
En 2009, en la primera intervención del Tribunal de Casación, los jueces de la Sala I condenaron al viudo a la pena de prisión perpetua por considerarlo responsable del delito de "homicidio calificado” de su esposa.
Al momento de dictar ese fallo, los camaristas consideraron que, en base a las pruebas reunidas en la causa, Carrascosa era "coautor” del homicidio junto con al menos otras dos personas, cuya identidad no pudo ser establecida durante la investigación.
A raíz de recursos presentados por la defensa del viudo, esa sentencia de Casación fue revisada por otros jueces del mismo Tribunal, quienes en diciembre del año pasado consideraron que no había pruebas suficientes para incriminarlo.
El camarista Víctor Violini expresó en su voto -al que adhirieron sus pares Miguel Ordoqui y Daniel Carral- que no había pruebas para condenar a Carrascosa por ninguno de los dos delitos por los que había sido responsabilizado.
Ante este fallo, el fiscal general Altuve presentó un recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley, que ahora fue admitido por Casación y da lugar a que intervenga la Corte provincial.
La absolución de Carrascosa -quien luego del fallo se fue a vivir de vuelta al country Carmel a la casa de amigos-, provocó que la Fiscalía General de San Isidro dispusiera armar un equipo especial de fiscales e instructores judiciales para que en los siete meses que quedan antes de la prescripción, intenten esclarecer el caso.
El equipo de investigadores está encabezado por tres fiscales de Pilar: Leonardo Loiterstein, Andrés Quintana y María Inés Domínguez. Tienen quienes tienen tiempo hasta el 27 de octubre de este año para encontrar algún nuevo imputado antes de que la causa por el homicidio prescriba.
La hipótesis del viudo y la familia de María Marta es que se trató de un homicidio en ocasión de robo en el que la socióloga fue ejecutada a balazos cuando regresó a su casa y se encontró con ladrones. La familia siempre apuntó sus sospechas contras vigiladores y el por entonces vecino del country Nicolás Pachelo, quien nunca llegó a ser imputado y solo fue citado como testigo. 

Manchas
En la causa existen tres perfiles de ADN de dos hombres y una mujer, hallados en muestras de sangre recolectadas en la escena del crimen, que hacen inferir a los investigadores que María Marta llegó a defenderse del ataque y lastimó a sus asesinos.
Esos perfiles genéticos no pertenecen a la víctima, ni al viudo, ni a ninguno de los otros imputados, familiares, allegados y sospechosos que tuvo la causa y, a lo largo de estos años, todavía no tienen nombre ni apellido. 
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