Una vez más, la inseguridad golpeó a bordo de un colectivo 57, en un escenario similar al de los últimos hechos: el cruce de Panamericana con la ruta 202.
El asalto más reciente sucedió este martes, pasadas las 13, en un colectivo Pilar Express que iba desde Plaza Italia hasta nuestro distrito. A la altura de la 202, un joven se cubrió parte de la cara con el cuello de su buzo y extrayendo un arma comenzó a amenazar al chofer y los pasajeros.
Una vez que hizo detener el colectivo, obligó al chofer a pasar con una bolsa para que los pasajeros colocaran celulares y dinero.
"Gritaba que tenía una hija con cáncer y pedía que nadie se moviera porque si no los iba a ‘quemar’”, comentó a El Diario Teresa, madre de una adolescente que fue asaltada. Sin embargo, la joven alcanzó a esconder su celular antes de que pasara la bolsa.
A los pocos minutos, el delincuente se bajó, por lo que el colectivo pudo retomar su marcha hacia Pilar. Sin embargo, Teresa habló consternada sobre la naturalización de estos hechos: "Después de que ocurrió el robo, nadie dijo una palabra. El chofer no avisó en el peaje, ni les preguntó a los pasajeros cómo estaban, a pesar de que algunas personas estaban descompuestas por el miedo. Fue como si no hubiese pasado nada anormal”.
Cabe recordar que en los últimos meses recrudecieron los robos en la línea 57, y la mayoría de ellos ocurre cuando el colectivo está llegando al cruce de la autopista con la ruta 202. No obstante, en casos anteriores eran dos los asaltantes, a diferencia de lo sucedido el martes.
"Gritaba que tenía una hija con cáncer y pedía que nadie se moviera porque si no los iba a ‘quemar’”.
TERESA, MADRE DE UNA DE LAS VÍCTIMAS.