Un hombre llegó hasta la casa de su ex mujer con intenciones de reconciliarse. Como ella no habría aceptado, decidió estrangularla en su misma cama. La víctima tenía siete hijos los cuales vivían con ella en una casa que el padre de la mujer le prestó después de su separación con su ex esposo, ahora detenido.
Los chicos habían salido a jugar para que el padre y la madre conversaran. Pero al rato, una de las hijas regresó y encontró a su madre ya fallecida.
Después de asesinar a su mujer, el hombre se dio a la fuga sin despertar sospecha alguna. Varias horas después, se entregó en la Comisaría 1ª de Pilar y quedó detenido. Poco después de las 15 de ayer, el detenido se presentó ante el fiscal de la causa pero se negó a declarar.
Fuentes policiales aseguraron que el hecho se produjo pasadas las 14.30 del domingo último en una vivienda de la misma estación Manzone del Ferrocarril General Urquiza, ubicada en la intersección de Doctor Manzone y Mitre.
Allí vive un jubilado ferroviario de 66 años y su esposa de 61. Pero además, en una de las habitaciones de la antigua casa, también habitaba una mujer identificada por la policía como Claudia Adriana Gómez, de 38 años de edad. junto a sus siete hijos. La mujer trabajaba como cocinera en el boliche Troya, del corrector nocturno.
La mujer, que era hija del jubilado, se había mudado a ese lugar con sus hijos de entre 3 a 16 años, hace aproximadamente un año a consecuencia de la separación de su esposo, identificado como Juan José Romero, un jardinero de 37 años.
Pero el domingo por la tarde, Romero se presentó en dicha propiedad, tal vez intentando la reconciliación. Tal es así que una vez presente en el lugar, envió a sus hijos a que vayan a jugar mientras el dialogaba con su mujer.
Los menores así lo hicieron y al cabo de una hora aproximadamente, una de las nenas de 11 años, entró a la habitación y vio que su madre no respondía a su llamado. De esta manera la chica dio aviso a sus abuelos quienes se encontraban en otro sector de la casa.
Al entrar a la habitación, encontraron el cuerpo ya sin vida de la mujer, tendido sobre la cama. Estaba boca arriba, vestida solamente con ropa interior y una remera de color claro.
El aviso inmediato al destacamento policial de Villa Astolfi hizo que efectivos de esa dependencia policial llegaran de inmediato y comenzaran las investigaciones para determinar qué había sucedido.
Con testimonios aportados por familiares, pudo saberse que Romero tenía mucho que ver en el hecho. A partir de allí comenzó una búsqueda del supuesto asesino resultando infructuosa hasta cerca de las 19 de la tarde del mismo domingo.
Es que a esa hora el propio Romero se presentó en forma espontánea en la Comisaría 1ª de Pilar. Sin ningún tipo de dudas ni meditación dijo: “maté a mi mujer y vengo a entregarme”. De inmediato quedó detenido y a disposición de la Justicia.
Según los investigadores, durante el tiempo que el supuesto homicida vivió con la mujer, nunca existió denuncia alguna por parte de la víctima por motivos de maltratos o violencia de género.
Interviene en el hecho la Unidad Funcional de Instrucción Nº 1 de Pilar a cargo de Marcos Petersen Victorica.
La frase
“Maté a mi mujer y vengo a entregarme” fueron las palabras de Romero cuando se presentó en la Comisaría de Pilar.
Hematomas
Efectivos de la Policía Científica, en sus primeras evaluaciones en el lugar del hecho, constataron que la víctima, Claudia Adriana Gómez, tenía hematomas en todo su cuello, producto del ahorcamiento que sufrió por parte de su asesino, Juan José Romero.
En la tarde de ayer se iba a realizar la correspondiente autopsia sobre el cuerpo de la mujer, como así también estaría declarando ante el Fiscal de la causa, el ex marido de la víctima y único sospechoso del homicidio.
