Abogados de Bártoli trataron de desvirtuar dichos de Beatriz Michelini

En una nueva jornada de alegatos, intentaron demostrar que la masajista no debió esperar en la guardia para entrar a Carmel. Buscaron probar que puede ser su voz la que aparece en una pericia clave.
lunes, 26 de septiembre de 2011 · 00:00

La defensa de Guillermo Bártoli inició hoy su alegato en el juicio en el que está acusado por el encubrimiento del asesinato de su cuñada María Marta García Belsunce criticando la objetividad de la acusación fiscal y cuestionando las principales pruebas que hay en su contra.

Los abogados Alejandro Novak y Eugenio Blanco trazaron una nueva línea de tiempo de los hechos ocurridos el 27 de octubre de 2002, que hacen imposible que tanto Bártoli como su esposa y medio hermana de María Marta, Irene Hurtig, hayan estado en la casa de la víctima participando del crimen o preparando el encubrimiento, antes de la llegada de la masajista Beatriz Michelini.

Lo más destacado de la primera parte del alegato de esta defensa fue la exposición que hizo el abogado Eugenio Blanco, quien analizó en forma pormenorizada el audio clave, cotejando horarios que figuran en videos de cámaras de seguridad, planillas de los vigiladores y registros telefónicos del sistema informático VAIC, y así logró desvirtuar que Michelini llegó a la casa a las 19.24 como sostuvo la fiscalía.

“Con certeza podemos afirmar que Beatriz Michelini ingresó como muy tarde a las 19.01 y en tres o cuatro minutos llegó a la casa”, sostuvo Blanco dando a entender que la mujer que se escucha gritar de fondo mientras Carrascosa pide la ambulancia es la masajista y no Hurtig como sostuvo la fiscalía de este juicio y el fiscal original del caso, Diego Molina Pico, en el debate anterior.

Con la misma técnica y proyectando fotos de videos, gráficos del VAIC y fojas de la causa desde su laptop, Blanco intentó demostrar que si es cierto que Michelini esperó más de 20 minutos en la guardia, como declaró, hubiera llegado inmediatamente antes o después que la ambulancia que, según sus cálculos, arribó a la casa a las 21.25, según lo que mostró en las cámaras de seguridad.

Blanco, además, criticó la pericia de audio realizada por Gendarmería Nacional sobre aquella grabación, al recordar que en el juicio declaró el creador del “Anagraf”, el software utilizado para hacer el peritaje, y que este investigador del CONICET criticó el método utilizado para hacer este análisis y dejó en claro que el programa “no traduce voz a texto” y “no hace magia”.

En ese sentido, Blanco aclaró entonces que la decodificación y transcripción de las frases comprometedoras como “está muerta” y

“cerrá la puerta” que la fiscalía le atribuye a Bártoli, provienen de la subjetividad del perito que la hizo.

Sobre este punto, el abogado también recordó que “Guillermo Bártoli jamás negó haber estado presente en la conversación de OSDE. Dijo que si estuvo, la voz femenina es la de Michelini”.

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