El paso de los granaderos de San Martín por la posta de Pilar

Hay registros que marcan la presencia del padre de la Patria por estas tierras, hacia el Combate de San Lorenzo. Soldados de estos pagos combatieron en la batalla del 3 de febrero de 1813.
domingo, 18 de septiembre de 2011 · 00:00

 

Pablo C. Ducros Hicken. San Martín en 1813, en el Cuartel del Retiro. Óleo de 1958. Círculo Militar. Buenos Aires. Foto del Instituto Nacional Sanmartiniano.

 

 

 

por Daniel Castro danielcastro@telviso.com.ar

 

En pocos meses se cumplen 200 años de la creación del Regimiento de Granaderos a Caballo por parte del Coronel don José de San Martín, el 16 de marzo de 1812.

Recopilamos hechos relatados por la Asociación Cultural Pasos Sanmartinianos, que se pueden encontrar en www.pasossanmartinianos.com.ar. “Los Granaderos fueron elegidos entre el 1º y el 2º Escuadrones, pues eran los que tenían más instrucción militar. Al atardecer del día 28 de enero, salía San Martín del cuartel del Retiro al frente de sus Granaderos a Caballo. Marchaban hacia el enemigo.”

“Los días calurosos exigían marchar de noche. Era necesario trotar y tal vez fuese indispensable galopar, para colocarse a distancia de sable de la escuadrilla. En San Nicolás tendrían las primeras noticias, y después de Rosario, pues existían allí oficinas de correo a las cuales adelantó sus órdenes, así como los maestros de postas, la primera de éstas era de Santos Lugares.

Al llegar a ella no estaba lista la caballada pedida. Dejó allí al Teniente Coronel Morón con los Infantes, quienes deberían seguir tan pronto tuviesen caballos. Los Granaderos siguieron con San Martín la siguiente línea de postas: Santos Lugares, Las Conchas, Arroyo Pinazo, Pilar, Cañada Cruz, Río Areco, Cañada Honda, Río Arrecifes, San Pedro, Las Hermanas.”

Esta última era la posta que pertenecía a San Nicolás. Allí recibió noticias y organizó un servicio de “Vigías o Batidores” al mando del porta de Ángel Pacheco, quien llegó a ser General. Este oficial dirigía disfrazado de paisano para lo cual sólo era necesario el poncho y un chambergo. Los vigías y batidores eran paisanos.

La misión de los vigías era simplemente observar la escuadrilla española. Hay que saberle pedir lo que se quiere que él vea y noticie con exactitud. El llegara siempre a tiempo y elegirá, para ir y venir, el mejor camino.

De la posta Las Hermanas, siguen las postas de: Arroyo de “En Medio”, Rosario, Espinillo y San Lorenzo. El maestro de Posta de San Lorenzo era Don Francisco Rodrigues, desde el 8 de agosto de 1798. Conocedor de la zona y de los pobladores, buen paisano, patriota y hombre activo.

Ha marchado al trote y galope, en jornadas nocturnas 28- 29, 29-30 y 30-31. El estafeta montado de Don Seledoño galopó hacia Espinillo la noche 1-2 de la Posta Espinillo a la de San Lorenzo, donde llegó al atardecer. Cambiaron caballos y con las sombras de la noche avanzaron hacia el convento de San Carlos. San Martín se adelantó solo para reconocer al enemigo. Los Granaderos llegaron al convento a las 10 de la noche. El enemigo estaba en frente, sobre el Río Paraná, con 11 buques. San Martín llega a la conclusión, por lo que vio y por lo que escuchó, de que el enemigo estaba pronto para desembarcar, pero sin poder saber dónde.

Transcribimos por separado el parte del combate de San Lorenzo.

El libro escrito por Bartolomé Mitre en 1887, “Historia de San Martín y de la Emancipación Sudamericana”, Tomo I, reeditado en 1950, en página 120, dice: “El combate de San Lorenzo, aunque de poca importancia militar, fue de gran trascendencia para la revolución. Pacificó el litoral de los ríos Paraná y Uruguay, dando seguridad a sus poblaciones; mantuvo expedita la comunicación con el Entre Ríos, que era la base del ejército sitiador de Montevideo; privó a esta plaza de auxilio de víveres frescos con que contaba para prolongar su resistencia; conservó franco el comercio con el Paraguay, y que era una fuente de recursos, y sobre todo dio nuevo general a sus ejércitos y a su armas un nuevo temple. Tres días después del suceso, la escuadrilla española escarmentada para siempre, descendía al Paraná cargada de heridos en vez de riquezas y trofeos, llevando a Montevideo la triste nueva. Al mismo tiempo San Martín regresaba a Buenos Aires. El entusiasmo con que fue festejado su triunfo en la Capital, lo vengó de las calumnias que ya empezaban a amargar su vida, presentándole como un espía de los españoles que tuviese el propósito secreto de volver contra los patriotas las armas que se le habían confiado.”

 

Pilarenses

En ese combate participaron soldados pilarenses como se señala en la web www.sanlorenzo.gov.ar. Heridos Graves: Informe que certifica don Juan Madera, profesor de Cirugía Médica, 29 de mayo de 1813, Buenos Aires. De los 6 heridos identifica a Luis Antonio Gelvez, de 26 años, la lesión, fracturada muñeca derecha y el destino solicitado Buenos Aires.

Nómina de los Granaderos caídos el 3 de febrero de 1813, seis de ellos formaban la Compañía al mando del Gral. San Martín y diez pertenecían a la Compañía del Capitán Justo German Bermudez, entre ellos describe a Juan Mateo Gelvez, su padres Luís y Francisca Viezma, estado civil soltero, su origen de la Cañada de Escobar (en esa época el territorio pertenecía a Pilar, separado del distrito por ley en octubre de1959).

Por nuestro territorio a lo largo de la historia han pasado próceres, como así también hombres y mujeres que trascendieron por su trabajo en lograr la independencia de la patria. También pasaron hombres pilarenses que han participado en otras batallas en distintas épocas, pero eso ya es otra historia. n

 

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