Emotivo mensaje desde Mozambique a raíz de una campaña de El Diario

La derquina Graciela Fleyta tiene allí un jardín de infantes. Durante enero y febrero, los lectores aportaron útiles y juguetes. Ya los están disfrutando los niños del lugar.

3 de abril de 2010 - 00:00

La ayuda que gran cantidad de pilarenses envió a Mozambique a través de una propuesta de El Diario ya se hizo realidad: desde el país africano, Graciela Fleyta –enfermera oriunda de Presidente Derqui- realizó una reseña de la obra humanitaria que está llevando a cabo en la zona.

Fleyta vive en Mozambique desde 1997, y en los últimos años consiguió en una iglesia de los suburbios abrir un jardín de infantes, al que asisten niños de entre 2 y 5 años. A su vez, la campaña de El Diario se lanzó a principios de enero, y tuvo como objetivo paliar la situación de los chicos que asisten al jardín prácticamente sin ninguna posibilidad de contar con los materiales adecuados. Por eso, apenas lanzada la convocatoria la gente se decidió a colaborar con la causa solidaria.

Antes de que Graciela tomara el vuelo a Mozambique, le fueron entregadas varias bolsas con diversos elementos aportados por los lectores: cuadernos, resmas, lápices, carpetas, cartucheras, marcadores, témperas, tijeras, reglas, escuadras y papel crepé, entre otros. Además, muchos vecinos aportaron juguetes.

En las últimas horas, la mujer comentó que “los nenes están felices por el material escolar que me dieron gracias a la colecta de El Diario Regional de Pilar, también contamos con material escolar de Venado Tuerto y Rosario”. Y añadió: “Mis niños más grandes ya están escribiendo en los cuadernos que me enviaron, trabajando con las reglas, aprendiendo figuras geométricas, utilizando las plasticolas, ya usamos un poco las témperas...”. Además, indicó que los juguetes “también fueron muy bien recibidos: los niños, cuando van a dormir a la tarde, llevan cada uno un muñequito y duermen con él o lo ponen de almohada”.

Asimismo, Graciela lleva un buen tiempo tratando de adoptar a Emmanuel, un niño de 5 años al que crió desde bebé, y con el que vino de visita a la Argentina a fines del año pasado. “La verdad que estoy muy feliz con todo lo que hicieron por mí y mi hijo –expresó-. Ya estuve con el abogado que me ayuda en el proceso para conseguir la adopción y me dijo que es muy optimista en todo esto, así que estoy con muchas esperanzas y fe”.

Además, señaló que “por ahora hago mi trabajo entre esos niños, de a poco estoy consiguiendo que logren expresar amor, que no sientan vergüenza o miedo y que puedan abrazar o dar un beso a su compañerito de clase o a la profesora primero, y que después consigan hacerlo en casa con sus familiares”.

La nota completa, en El Diario del domingo.

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