Correo de Lectores

El permitido

sábado, 23 de abril de 2022 · 07:53
El permitido

Sr. Director:

Hay como una costumbre muy arraigada en el ser argentino ligada con el permitido, con la picardía, con la viveza criolla. Se ha instituido a esa viveza criolla como un plus que nos supone ser más “inteligentes” pero que muchas veces nos aleja de lo que se debe, de lo legal, para hacernos un poco delincuentes aunque no tanto.

Desde hace ya unos cuantos años, un poco más de treinta, festejamos cada junio, o cuando la memoria lo traiga a la mente, lo que el cantar popular llamó “la mano de Dios”, ese incomparable gol a los ingleses que tenía, entre otras cosas, un indiscutido sabor a revancha, como si la máxima expresión del deporte nacional pudiera esconder lo que hacía cuatro años atrás nos hizo entender lo que realmente es una guerra, muy a pesar de nuestros pibes. Pero la realidad, y verdad, reconocida muchos años después por el ejecutor de ese uno a cero, no es más que una jugada ilegal que debió terminar en un mísero tiro libre y encima para los contrarios. Pero lo seguimos contando generación tras generación como una avivada, por supuesto permitida, porque quien lo llevó a cabo es nuestro, porque nos hizo ganar el partido, entonces vale.

Lo que nunca entendimos es que enseñamos a quienes aprenden de nosotros, a quienes nos buscan como ejemplos a seguir, que la avivada está bien, entonces adelantarse en una fila, esconderse algo en la ropa, cruzar un semáforo en rojo cuando no viene nadie y hasta tener un machete para una prueba es parte de esa celebración y por supuesto hay que festejarlo.

Ese festejo es aprendizaje de vida e incorporado en la diaria, esa misma vida diaria que estira cada día más los límites de lo que se debe hasta lo que se puede. Porque el “hasta acá” queda lejos incluso para quien no puede explicar los porqués, porque los ejemplos del hoy día distan y mucho con los que teníamos ayer, y el ayer es ya muy viejo.

Entonces creo que es el momento, porque en alguno hay que hacerlo, y cuanto antes mejor, de encauzar la educación de valores, los reales, esos que luego de entender las obligaciones propias permiten llegar a los derechos, que por supuesto los hay, pero en un justo y delicado equilibrio que genera una sociedad mucho más justa, mucho más compañera y mucho más sana.

La educación es obligación de la escuela, pero es necesaria en casa, los chicos son buscadores de ejemplos, todos los días, y quienes los crían y educan son mirados con ojitos de admiración, seamos educadores todos de una sociedad equilibrada y aunque a veces sea mal entendido, el mérito del logro, del que sea, de una nota, de un trabajo, de un deporte, de una familia, de lo que sea, siempre va a ser un buen camino.

Víctor Ejgiel. 

Comentarios

23/4/2022 | 11:40
#-1
Totalmente de acuerdo con el comentario, y valga también como ejemplo de lo que no debió hacerse, lo ocurrido a través de la Presidencia del Senado de la Nación, el pasado martes en que amanecimos, con una avivada....pretendiendo que sea legal.......