La verdadera educación inclusiva
La verdadera educación inclusiva
Sr. Director:
Es común leer en los diarios o ver en la televisión, notas que cuentan el derrotero de familias y niños que sienten en carne propia la exclusión y discriminación en el ámbito escolar. Pero a veces pasa, a veces ocurre que lo que parece ser regla se rompe y da lugar a historias como la que les voy a contar.
Mi hijo Pedro tiene Trastorno Espectro Autista. Soy madre de cuatro y él es el pequeñín de la casa. Cuando cumplió 3 meses y gracias a la experiencia de haber criado a sus hermanos empecé a ver que él no respondía a los juegos y a los gestos igual que sus otros hermanos. Hicimos consultas, realizamos estudios clínicos, todo daba normal. Al año y cuatro meses y gracias a la intervención de salud y educación estatal, entró a Atención Temprana del Desarrollo Infantil (ATDI) participando de un grupo de socialización y estimulación del lenguaje hasta que cumplió los tres años y fue matriculado en el Jardín de Infantes 939 por el mismo Estado.
Un año más tarde y a comienzos de preescolar Pedro fue diagnosticado con Trastorno Espectro Autista en el Centro Pilares de Esperanza. Todo lleva su tiempo, su ritmo, como papás muchas veces se vuelve difícil hacerse de paciencia y tener el temple necesario para pasar por la incertidumbre de no saber qué está pasando y la montaña de trámites burocráticos para acceder a los derechos que por ley le corresponden a las personas con discapacidad. Pero por suerte existen personas de luz, personas idóneas, profesionales que durante todos estos años han sabido acompañar tanto a mi hijo como a nuestra familia. Hoy Pedro ha concluido su paso por el nivel inicial; si bien hay un pedido de nuestra parte de continuidad pedagógica en el mismo nivel pendiente de aprobación; gracias a la labor de profesores y profesionales excelentes.
La inclusión no son palabras lindas o leyes que están en un papel y luego no se aplican. Inclusión es profesionales que trabajaron a conciencia, que no se excusaron por no haber sido formados en “lo inclusivo” que no tuvieron problemas en decir …“Nunca tuve ni en mis salas ni en mis prácticas niños con TEA, pero juntas vamos a aprender”… Una directora que a pesar de lo tedioso del papeleo y del tiempo que se debe invertir en ellos jamás dijo no poder y siempre dijo “es mi trabajo” y cuyo lema es los chicos son los jefes, mi hijo tuvo SEÑOS en letra mayúscula que se emocionaban y compartían con un avance un gesto de conexión con ellas y lo festejaban con aplausos y risas, como las seños Romina o Eugenia de teatro y expresión corporal. Porque hasta la auxiliar Laura ha formado parte importante en la conexión con el resto para mi pequeño.
La profesora especializada en voz audición y lenguaje y maestra estimuladora Pamela Salvay, Profesora en Nivel inicial Victoria Saa, Melina Rilo Directora María Emilia Paván, son la escuela pública, son parte de la educación de calidad que todos los chicos deberían tener. Ojalá que hubiera más como ellas, ojala la educación inclusiva de la que tanto se habla forme a más profesionales como ellas.
GRACIAS SEÑOS!!!
Patricia Vallejos de Leonardi.
