Tribuna de lector: Pasado, presente y futuro de las Fiestas Patronales

Por Daniel Castro*

Por Redacción Pilar a Diario 20 de octubre de 2019 - 00:00

Año tras año, el día 12 de octubre se celebra rindiendo honorares a la Virgen del Pilar. Su imagen se halla desde la época de cuando María Cabezas la tenía en una capilla en el Pilar Viejo, ahora en la iglesia Nuestra Señora del Pilar. Desde hace más de 160 años se viene desarrollando la procesión desde la iglesia con un itirenario que fue cambiando con el paso de los años.
A principios del siglo pasado, cuando la cantidad de 3.700 habitantes vivían en Pilar y 14.000 en todo el distrito incluyendo a Escobar y Tortuguitas, el programa de las Fiestas Patronales duraba entre siete y diez días, con procesión, primera comunión y después de las 16 horas, pasada la siesta, comenzaban los festejos cívicos. Estaban organizadas por una Comisión de Fiestas que conformaba por el intendente municipal -otras veces el comisionado municipal- con vecinos del pueblo.
Hasta la década del 50, los devotos practicaban la oración a la novena de la Virgen del Pilar. Pasaron los años y la colectividad aragonesa, con su música, animaba la fiesta rindiendo honores a nuestra Patrona. Después se le añadió a los festejos el apóstol Santiago a caballo con ruedas. Recordemos que a este se le apareció la imagen de María sobre un Pilar, en el año 40 d.c. Cuenta la historia que más tarde, en el año 844, el apóstol Santiago arriba de un caballo blanco ayudó a combatir a los moros.
En el distrito continuó creciendo la población. En la década del 60 había alrededor de 30.000 habitantes, se abandona la formación de comisión de fiestas con los vecinos y comenzaron a funcionar por primera vez en Pilar los colegios secundarios. De estos, los primeros egresados organizaban sus viajes de egresados y había desfile de carrozas por jóvenes donde el Municipio premiaba a las tres mejores carrozas.
A principios de la década del 70 hay un cambio importante. Se dejan el desfile de las carrozas y comienza a habilitarse los kioscos, para los memoriosos esto ocurría entre los años 1970 a 1975, acompañado de kermés, elección de la reina. Sin olvidarnos que llegabas a Pilar por la Ruta 8 y se le sumaba la flamante Panamericana. Con ello llega más gente y además se suman los números artísticos locales y nacionales.
Durante esos años los alumnos estaban presentes con los kioscos en dos años consecutivos, cuando cursaban cuarto año y al año siguiente en quinto año para reunir fondos destinados al viaje de egresados. Lo recuerdo porque he participado y en esa época no superaban los 10 kioscos escolares alrededor de la plaza 12 de Octubre.
Mientras tanto, a la Patrona de nuestro pueblo se le seguía rindiendo honores con misa, primera comunión y el paso de la imagen casa por casa en distintos barrios. Esos kioscos eran armados por las empresas de concesionarias de gaseosas promocionando sus distintas marcas.
En la década del 90 continúa el crecimiento de la población, el censo informa la cantidad de 130.000 habitantes en el distrito y la inauguración de nuevos colegios secundarios. A los kioscos se los adorna con imágenes de comic, tapando la marca de gaseosas, lo que implica una inversión y compromiso por parte de los alumnos.
Luego, a principios de este siglo, el crecimiento poblacional del distrito rondaba los 230.000 habitantes, los kioscos se decoran en función a lo indicado por el Municipio. Llegamos al presente, se estima que viven en el distrito más de 420.000 habitantes, donde los kioscos superan los 75 puestos, más los puestos de los artesanos.
La participación en tres días superan las 70.000 personas. Días festivos con cambio climático con lluvias y tormentas. Además aumenta el delito cometidos a comercios y viviendas en la zona, más los punguistas. Esto viene ocurriendo desde hace una década y continua creciendo, por lo que debiera revisarse en el futuro la organización civil, tal vez para el año próximo o el siguiente, de reformar algunos eventos durante el desarrollo de la celebración, manteniendo la tradición, convocando a vecinos de Pilar y entidades de la sociedad civil del distrito que vienen participando en las Fiestas Patronales, a proponer cambios. Seguramente con la creatividad de los pilarenses surjan varias alternativas y se tome una decisión.
De la celebración religiosa se ocupa la iglesia, como he señalado. Históricamente ha cambiado el desarrollo de los festejos cívicos para rendir honorares a nuestra Patrona con la participación de todos los vecinos manteniendo la identidad pilarense, con una renovada organización de la fiesta la ciudad le seguirá rindiendo tributo a la Virgen del Pilar.

*Vecino de Pilar.

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