Entre Pilar y Escobar, una veintena de
fábricas, a lo largo de la Ruta 25, atrajeron más habitantes a este rincón del
conurbano norte a solo 4 kilómetros del Río Luján. Hubo pioneros que poblaron
la localidad a principios de siglo cuyos descendientes empezaron a demarcar las
líneas del "pueblo”. Hasta principios del 2000, Villa Rosa todavía era un
pueblo, hoy es una ciudad pero con servicios e infraestructura de pueblo.
Para el año 1997 el Ferrocarril Belgrano
Norte llevaba 3 años en manos de la privada Ferrovías S.A.C., en poco tiempo la
empresa fue la única concesionaria de trenes que pudo emprolijar un
ferrocarril. La infraestructura de toda la línea empezó a lucir mejor aspecto,
por ende la Estación Villa Rosa pasó a ser una linda postal. Los trenes de
pasajeros que pulen rieles en sus 52 kilómetros hasta Retiro ya no van más allá
del kilómetro 52 hacia el interior provincial o el Norte Argentino, un golpe
que algún día se va a devolver. Villa Rosa puede adelantarse 20 años, de pasar
a ser un centro de transferencia de pasajeros multimodal.
Los laburantes del volante solo eran
aquellos del 501 y el 276, con los históricos Mercedes Benz 1114 y algún que
otro trompa plana que parecía todo un avance. El colectivo circulaba por las
pocas calles que teníamos asfaltadas en el centro, muchos de los refugios
siguen siendo los mismos de aquel entonces. Recorrer las calles no era muy
distinto a la actualidad, aunque se "pasaba la máquina” más seguido algunas
veces para bien y otras para mal, calles como Corrientes o Misiones eran de uso
cotidiano cuando hoy en día en algunos tramos fueron invadidas por la
vegetación. El vecino también "colaboraba” más que hoy.
Hoy, más de 64 industrias invaden los
costados de la Ruta, dando trabajo a Villa Rosa y localidades vecinas. A fines
de los 90', como en todo Pilar, el boom de los barrios cerrados se sintió
fuerte, con el desarrollo de varios emprendimientos como Pilar del Este, hasta
Mayling se agrandó. Las 104 manzanas del barrio más populoso, Luchetti, tenían
mucho menos de la mitad de los habitantes que hay hoy, basta ver la comparación
de imágenes satelitales de 2017 a 2003 y contar a simple vista como creció, hay
barrios que casi ni existían, el Ferroviario recién empezaba a crecer al igual
que Férrum o La Loma.
Cuando se le pregunta a la gente como
veían la localidad en 1997, muchos responden que extrañan la tranquilidad y la
seguridad que había, una conclusión que confirma la transición de pueblo a
ciudad. Vivimos en el límite de la urbanización y el campo, a poco más de una
hora en tren de la capital de Argentina y a 10 minutos de caminata para ver los
últimos horizontes del conurbano con vacas, caballos y hasta ovejas. Lo que
queda de la zona del Lugar del Milagro sigue siendo uno de los rincones más
lindos de Pilar, con más visitantes y peregrinos. La gente también extraña esos
festejos patronales de antes, frente a la parroquia, miles y miles de personas
disfrutaban en familia de artistas de la talla de Patricia Sosa, Peteco
Carabajal, Los Visconti, Juan Ramón, Daniel Lesica, Ramona Galarza, Los
Charros, Tambó Tambó o Antonio Ríos por ejemplo y más y mejores desfiles, en
las Patronales 2016 disfrutamos de los poco conocidos Jatún. En ese entonces
todos conocían a todos.
La sala de primeros auxilios era mucho
menos de lo que es hoy, era una "salita”, la comisaría también era chica, el
Destacamento de Bomberos ni siquiera existía cuando hoy son indispensables.
Para el gobierno local actual, la sala velatoria es prescindible, por eso la
cerraron a 20 años de su inauguración.
Villa Rosa, con sus 48,22 km² es en
territorio casi la mitad de Barcelona o 109 veces el Vaticano. Así como
Francisco reza por la humanidad, nosotros seguimos rezando por un banco, por
aquel entonces se habían hecho pruebas para un autódromo cerca del Barrio San
Antonio que se parecía al circuito de Montmeló (Gran Premio de España, en
Barcelona) pero a un expresidente le molestaba el ruido. Aunque no parezca,
aquí, en las casaquintas de la zona se cocinaba la política y el poder en la Argentina,
desde diputados a senadores, empresarios, funcionarios, operadores, intendentes
y famosos. Hoy esas cocinas de poder siguen estando.
Rara vez un medio de comunicación
nacional viene a Villa Rosa, menos en 1997. El Diario Regional de Pilar nos da
cada vez más protagonismo, quizás a fines de los 90' VR era noticia una vez a
la semana cuando hoy lo es casi todos los días por su progreso o la falta del
mismo y El Diario, como la gente, siempre está. Gracias.