Un ingeniero trabajaba en un frigorífico. Un día, cuando terminó su horario de trabajo, fue a una de las cámaras frigoríficas para hacer una inspección de última hora, pero por una fatalidad, la puerta se cerró y él quedó encerrado. Aunque gritó y golpeó en la puerta con todas sus fuerzas, nadie lo oyó. La mayoría ya se había ido y era imposible oír los gritos salidos de dentro de la cámara.
Cinco horas más tarde, cuando el hombre ya estaba al borde de la muerte, alguien abrió la puerta. Era el guardia de seguridad que le salvó la vida.
Después de recuperarse, el hombre preguntó al de seguridad cómo fue posible que pasara por allí y abriera la puerta, cuando eso no formaba parte de la rutina de su trabajo. Él explicó: "Trabajo en esta empresa desde hace treinta y cinco años. Centenares de trabajadores entran y salen todos los días, pero usted es el único que me saluda por la mañana y se despide de mí por la tarde. Los demás me tratan como si yo fuese invisible.
Hoy, como todos los días, me dijo ‘HOLA’ en la entrada, pero no oí su ‘HASTA MAÑANA’. Siempre espero su ‘Hola’ y su ‘hasta mañana’ todos los días. Pienso que para usted yo soy alguien... Al no oír su despedida, sabía que algo podía haber pasado...”
Los buenos modales son la expresión de lo mejor que cada uno tiene en su corazón para dar a los otros. Expresan el nivel de conciencia que tenemos hacia la dignidad de los demás. Es por esto que es importante: aprender a sonreír, independientemente de tu temperamento.
Tener el hábito de saludar, independientemente de tu posición en la empresa. Vigilar el tono de tus palabras para no ofender al otro. Ser consciente del daño que hacen las malas palabras.
Me pregunto, cuando vamos a comer en un restorán, ¿saludamos amablemente a los que nos atienden? Si la comida ha sido fea, todos critican y hasta hacen reclamos. Pero si es deliciosa, y la atención es buena, ¿también apreciamos al personal?
La verdadera relación con los otros se construye desde las potencias espirituales. El corazón se vuelve frondoso, y ansioso por crear nuevas formas de relacionarse con los otros.
El poeta italiano Quinto Horacio Flaco (65-8 a.C.) aconsejaba:- Nada impide decir la verdad sonriendo. La sociabilidad del hombre impulsa al amor y lleva a gozar de ella.
Dice la Biblia, "con la medida con que miden, se les medirá…” (Mateo 7:2).
Tratemos de dar a los demás lo mejor que tenemos en este año 2017.
Pueden escuchar los micros del padre Sayu, "Con Jesús y María mi vida es feliz”, lunes, miércoles y viernes a las 22, por FM Plaza 92.1. Correo: [email protected]