Durante años, la calle General Manuel Savio, desde Ruta 25 hasta la ex Fábrica Militar de Materiales Pirotécnicos, estuvo pavimentada de una sola mano, como medida de seguridad militar, aunque no era funcional para el desarrollo urbano en esa zona que, a comienzos de la década del 70, se empezó a poblar.
La Fábrica Militar fue creada el lunes 30 de abril de 1945 para producir accesorios de voladura, elementos de iluminación y señalamiento de uso militar, como por ejemplo, granadas de mano, lanzados de lacrimógenas y fumígenas, bengalas de mano de uso ferroviario, calentador para ración de campaña y elaboración de cargas para las perforaciones petrolíferas y mineras, entre otros. También en ese cuartel militar se podía prestar el Servicio Militar Obligatorio y había viviendas para uso del personal civil y militar.
Este predio de casi 80 hectáreas fue durante más de 45 años un lugar emblemático para Pilar, como generador de puestos de trabajo y reconocida como una de las primeras industrias radicadas en el distrito. El presidente de facto (Revolución del 43) era el general Edelmiro Farrel, el interventor de la provincia de Buenos Aires, Juan Atilio Bramuglia, y como comisionado de Pilar, el teniente coronel Juan Morrillas. Los últimos años estuvo como director el teniente coronel Mario Antonio Remetin. La fábrica se cerró en el año 1994 y el predio se vendió. Hasta hoy existe un proyecto de barrio cerrado con una laguna artificial.
Recuerdan los vecinos en la década del 40, precisamente cuando se inauguró la Fábrica en el año 1945 -hace más de 72 años- que viajaban generalmente todos desde Pilar utilizando el macadam que a su vez conectaba la Ruta 25 desde el centro de Pilar y que llegaba hasta el Instituto Carlos Pellegrini (fundado en 1910). Esto permitía transitar a los pesados Unimog y camiones transportando los productos pirotécnicos terminados.
Cuentan los que saben, entre ellos ex conscriptos y vecinos, que esa sola mano era por seguridad del transporte del material explosivo. Cuando salían los camiones, un Jeep con soldados se apostaba en Ruta 25 y Savio impidiendo el acceso hacia la fábrica, dejando el libre acceso a los que salían de la Fábrica Militar.
La falta de registros oficiales del último siglo hace que reconstruyamos con la historia anecdótica de vecinos y la crónica periodística. ¿Dónde estarán las ordenanzas, resoluciones que autorizaron la radicación de la Fábrica Militar?
Ahora están pavimentadas ambas manos de la calle Savio, una deuda pendiente que llevaba más de 72 años, puede ser el comienzo para más desarrollo urbano de esa zona.