por Victor Koprivsek
Su historia de familia caminando tranquila por las calles, de madres con chicos rumbo al colegio, de esquinas con vecinos saludando entre la verdulería y el supermercado. El pleno centro de la segunda ciudad del Partido de Pilar, entre la comisaría y la estación de trenes, se convirtió desde hace un mes en una zona liberada, según cuentan los comerciantes víctimas de robos o intentos.
“El martes 24 de abril a la 1 de la mañana entraron por el techo del tinglado, se llevaron notbooks, plata, además de revolver todos los ficheros, boletas, hicieron un desastre, el comisario todo bien, buena onda, no tengo nada que decir, los agarraron y los soltaron en 20 minutos, eran un mayor y un menor”, cuenta Jorge, actual titular de la forrajería que era de Palpacelli, ubicada en la esquina de Perón e Iparraguirre.
La casa de instrumentos musicales Audio +, que está enfrente, también sufrió un intento de hurto. “Forcejearon la puerta de atrás, pero hay un estante muy pesado y solo se llevaron algunas cosas de poco valor”, refirió Javier, dueño del comercio.
La cafetería de club Presidente Derqui fue la más castigada con tres robos en lo que va del mes. Pocho, su responsable, informó: “Fui a la fiscalía y no pasa nada, dos días después de hacer la denuncia los encuentro adentro de mi negocio robando, se escaparon por el techo”.
Una mueblería, dos casas de celulares, un comercio de repuestos de autos, una panadería, un lubricentro, una librería, un kiosco y la lista sigue. Casas de familia, gente en la calle, parejas, jóvenes, el barrio está convulsionado y las respuestas no llegan.
“Me entraron por el techo del negocio, revolvieron todo, se llevaron algunas cosas y se fueron”, declaró el joven derquino Daniel, dueño de una mueblería.
“Un día de semana entró un señor a comprar, estaba mi hija, eran las siete de la tarde más o menos, sacó un revolver y le robó todo el dinero que tenía en la caja”, advierte la mamá de Emiliana, encargada de una nueva librería que está pegadita justo al lado de una casa de comidas donde siempre están los patrulleros al mediodía, a metros del club Derqui. En algunos casos, el robo se llevó a cabo en pleno día y por personas mayores.
“Entraron tres chabones, le apuntaron con el revolver a mi nieto y a mi nuera, se llevaron todo lo que pudieron, tarjetas de celulares, equipos varios, nextel, documentación, dinero en efectivo, el comisario no hace un carajo”, sentenció el padre de Alejandro Dul, otro conocido vecinos propietario de una casa de celulares en Medrano 377 entre Dorrego y San Martín.
Pizzería El Caburé, celulares Derqui, Repuestos Mendoza y hasta la casa de sonido de un funcionario municipal situada frente a la estación, son pocos los comercios que se salvaron de la ola de robos.
Seguidilla sin precedentes
A pocas semanas del cambio de autoridades del Foro Vecinal local, en medio de un clima político enrarecido, el casco céntrico de la segunda ciudad más importante del distrito se ve asolado en un hecho que no tiene precedentes hasta la fecha.
