Pilar se quedó sin carga de SUBE durante Semana Santa

Los pasajeros encuentran cada vez más difícil recargar la tarjeta. Los comerciantes comenzaron a manifestar su descontento por la poca ganancia que deja el servicio.

3 de abril de 2013 - 00:00

Durante el fin de semana largo, muchos usuarios de transporte público de Pilar debieron hacer mil y una piruetas para poder viajar al precio mínimo fijado por la Secretaría de Transporte. El Diario recorrió con poco éxito las desoladas calles de Pilar durante el feriado de ayer en busca de comercios donde se pudiera cargar crédito en la tarjeta del Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE). El resultado: un solo kiosco cargó hasta el mediodía y luego comenzó a funcionar el sistema de carga automático de la terminal de colectivos.

Es que al encontrarse cerrados muchos kioscos y agencias de lotería del Partido debido a los feriados vinculados con Semana Santa y a un nuevo aniversario de la guerra de Malvinas, los pasajeros que esperaban los colectivos en las paradas eran aquellos previsores que antes del día miércoles de la semana anterior habían cargado crédito en su SUBE.

También estuvieron aquellos que hasta debieron pedir prestadas otras tarjetas de familiares o amigos para poder trasladarse, como el caso de Walter, vecino de Derqui, que debió viajar durante los días lunes y martes hacia su trabajo en el centro de Pilar.

“Mirá, tengo una colección de tarjetas”, explicó, mostrando 3 de ellas de las cuales dos pertenecen a familiares que se las facilitaron para poder viajar. “Desde el jueves que no pude cargar”, confesó.

 

Panorama

En la zona del centro de Pilar, en la mañana de ayer había un solo comercio que poseía crédito para la carga. En el mismo, situado dentro de la terminal de colectivos, una fila de gente aguardaba para poder cargar.

Por la tarde, este comercio permaneció cerrado, pero fue allí cuando se habilitó la máquina automática de carga en la ventanilla de la empresa La Central de Escobar. Mientras tanto, desde el Municipio anunciaban en Twitter (@MunicipioPilar) que “por un problema del sistema SUBE de Nación, momentáneamente no se pueden realizar cargas en ningún local adherido al sistema”.

Hasta dar con estos centros de recarga, los pilarenses debieron recorrer todo kiosco que mantenía las puertas abiertas.

“Toda la mañana estuvieron preguntándonos por un lugar donde cargar”, explicó la empleada de un kiosco de la plaza 12 de Octubre que no ofrece el sistema de recarga. Por su parte, una empleada de otro local ubicado sobre 11 de Septiembre, contó: “cargué el miércoles, pero me duró hasta el sábado”. La mujer argumentó que “al ser feriado no hay bancos y si no hay bancos no podemos cargar”. Esto mismo ocurrió con la mayoría de los pocos kioscos que permanecieron atendiendo al público durante los feriados, aunque desde algunos de ellos, se replantean continuar ofreciendo el servicio que en las loterías oficiales se presume obligatorio.

 

El caso Villa Rosa 

Hace unos meses, los vecinos de Villa Rosa pusieron el grito en el cielo por la falta de comercios donde cargar las tarjetas ya que en la estación de trenes de la localidad se había suspendido el servicio y las autoridades habían retirado la recarga en un kiosco  que cobraba un recargo. Luego de dos meses los villarrosenses pudieron volver a recargar sus tarjetas. Esa dificultad que encontraban ellos, la vivieron durante la última semana los pasajeros de todo el Partido.  

 

Otro problema

El descontento de los comerciantes

La falta de locales adheridos para la carga también es consecuencia del desgaste del comerciante. “Si tenés un negocio, le das prioridad al negocio”, explicó una empleada de uno de los kioscos de la terminal de ómnibus del centro de Pilar. La joven, con antipatía para con la tarjeta SUBE, opinó que “es una pérdida de tiempo, y de plata”.

Según los comerciantes, para poder contar con crédito para poder cargar, se deben depositar un mínimo de mil pesos, los cuales les genera una ganancia de 20 pesos. “Con toda la furia cargamos 3 mil pesos por día”, explicó Lorena, propietaria de un ciber kiosco de la plaza del centro. “La verdad que es una molestia para el comerciante”, resaltó.

Estos puntos que dejaron entrever los comerciantes no son una novedad. Desde su implementación oficial en diciembre de 2011, cuando se diferenciaron las tarifas del transporte con y sin la tarjeta SUBE, que dejó de computar el cálculo de los subsidios, los comerciantes manifestaron su rechazo. Luego fueron la aparición del recargo de 1 peso por el servicio o la obligación de comprar algún producto en el kiosco, las iniciativas desde el comercio para hacer rentable a la prestación del servicio, pero fue retrotraído por la denuncia de los pasajeros. De esta manera, para continuar ofreciendo el servicio de recarga, el mismo sistema deberá replantearse para que el desgaste del comercio no afecte a los usuarios.

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