A oscuras e inseguros

jueves, 10 de enero de 2013 · 00:00

“Al perro flaco no le faltan pulgas, estamos con calles horribles, con las zanjas tapadas por pastos, las aguas estancadas y podridas, y encima ahora los chorros aprovechan que no se ve nada para asaltarnos”, lanzó una de las cinco vecinas reunidas por este medio, este lunes, en la esquina de Entre Ríos y José Hernández del barrio Monterrey, en Presidente Derqui.

Es cierto, en los últimos 50 días un joven y dos mujeres fueron víctimas de arrebatos y asaltos en esa intersección. Al primero, a punta de pistola, le robaron sus zapatillas seminuevas, y a las restantes dos víctimas las empujaron para hacerlas caer al suelo y quitarles su mochila y cartera respectivamente.

Según una conocida de las asaltadas, “los chorros aprovechan que a la copa del árbol tapa la única luminaria de la esquina, pedimos la Delegación que la corten, pero nos derivan a la Dirección de Espacios Verdes, llamamos pero nadie viene”.

Un alto y frondoso árbol cruzó toda la calle con su verde copa y tapó la lámpara. Si ya de por sí la iluminación en los barrios es escasa, en este caso “de noche es una boca de lobo”.

Pero el malestar es por partida doble porque no sólo están los asaltos sino que “los vecinos siempre pagamos con la boleta de Edenor un extra para el mantenimiento y ganancia de la empresa que explota las luces, y acá de noche no se ve nada”.

Las cuestiones vecinales de Entre Ríos y José Hernández traspasan el problema de la insuficiente iluminación. Es que en escasas dos cuadras viven cuatro personas con discapacidad y el pésimo estado de las calles durante y luego de las intensas lluvias evita el ingreso de ambulancias o remises para llevarlos a sus respectivos tratamientos. Y las pocas personas que tienen automóvil optan por no sacarlo para evitar quedarse en las profundas huellas. “Hicimos una nota firmada por los vecinos pidiendo el asfalto, se la llevamos al delegado (Eduardo) Mancini y éste nos mandó a hablar con (Humberto) Zúccaro, lo esperamos desde las 5 de la madrugada en la puerta de la Municipalidad y cuando llegó no nos quiso atender”, aseguró la madre de un chico de 11 años con discapacidad; algo que lamentablemente también sucede con el hijo de su hermana.

Así, cuando llueve, o en días posteriores, ninguna puede llevar a sus chicos al hospital “Ricardo Gutiérrez” para el tratamiento al que deben someterse. Finalmente las mujeres dejaron flotando en el aire preguntas que deberían tener simples respuestas: “¿la delegación derquina no podría enviar una cuadrilla de las varias cooperativas de trabajo que hay para cortar la copa del árbol que tapa la luz, sacar la basura y pastizales de las zanjas y poner nuevos caños para que se vaya el agua podrida?”.      

Comentarios