Una capilla que continúa creciendo junto a su comunidad

Con la ayuda de vecinos, la capilla Nuestra Señora de Guadalupe comenzó a construir un salón de usos múltiples. Pronto se cumplirán veinte años de la celebración de la primera misa.
 
miércoles, 22 de agosto de 2012 · 00:00

El devenir de la historia ha transformado tanto a las sociedades como a sus instituciones. Así, el primordial papel que tenían los centros religiosos de evangelizar, ha pasado a compartirse con otras funciones, atendiendo a las necesidades espirituales cuando las materiales han sido cubiertas. Esto mismo ha ocurrido en la capilla Nuestra Señora de Guadalupe del barrio Pellegrini, donde luego de construirse el templo por iniciativa de los propios vecinos, se requirió un espacio más amplio para que los chicos que diariamente asisten al lugar para recibir apoyo escolar y clases de catequesis. Lugar que continúa expandiéndose gracias a la dedicación de los vecinos.

En marzo último comenzó a construirse un salón de usos múltiples en las inmediaciones de la capilla ubicada en la calle French, entre Quito y Managua, del barrio Pellegrini. “Está pensada para recibir entre 80 y 100 personas”, especificó el párroco Pablo Castelnovo. Fue el mismo titular de la parroquia Santa Rosa de Lima de Villa Rosa quien brindó más detalles sobre la construcción cuya base ya está completamente terminada, junto con algunas de las paredes que ya han comenzado a ser levantadas. “Falta el techo, que con esfuerzo vamos a poder completar”, agregó sobre la obra que tiene 22 metros de largo por 8 de ancho.

Actualmente son cerca de 30 chicos los que asisten a catequesis, y otros tantos que recurren al lugar para recibir apoyo escolar. Sin embargo, “no son necesariamente los mismos”, aclaró Castelnovo. Es por esto que en el predio se requería de un espacio más amplio para las necesidades de los chicos del barrio, ya que este nuevo edificio tiene la capacidad de subdividirse para que se ofrezcan varias actividades al mismo tiempo sin verse perjudicados ninguna de las clases. Además, para la comodidad de quienes la usen, también posee una cocina y baño. Así, una nueva obra, pensada por los vecinos que asisten a la iglesia, está en vías de culminarse.

 

 

Una obra de los vecinos 

En diciembre se van a cumplir veinte años desde la celebración de la primera misa en el lugar donde luego los vecinos construirían la capilla Nuestra Señora de Guadalupe. Fue el 26 de diciembre de 1992 bajo la sombra de un álamo que el padre Carlos Aníbal Borrás ofreció la ceremonia que empujaría a los vecinos a trabajar en conjunto en pos de la construcción del templo. Las clases de catequesis, por su parte, habían comenzado a dictarse desde principios de la década del ochenta una vez por mes, en la casa de los mismos vecinos, dándole a éstos un rol más que importante. Desde la acción, fueron ellos mismos quienes comenzaron a darle identidad propia al barrio Pellegrini, poniendo en marcha el trabajo que luego realizaría la misma capilla, y que acompañan al día de la fecha a través de una comisión que lleva a cabo, entre otras cosas, la construcción del salón de usos múltiples, un nuevo logro de la unión de los vecinos.

 

 

Cómo colaborar

Para continuar con la obra, la comisión está vendiendo un bono contribución, desde donde saldrá el dinero para terminar con el trabajo. “La parte de la base costó mucho”, señaló el titular de la capilla, quien estima que el trabajo sobre el edificio marcha por buen camino para que prontamente los chicos que recibe puedan aprender en un lugar más apto. Desde la capilla señalaron que será gracias a la colaboración de la gente que se concretará la esperada obra. Para consultas y para colaborar, han facilitado el número telefónico de la dirección, 0230 4495293.

 

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