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Tras el envenenamiento de perros prometen reforzar la seguridad en La Alborada

Días atrás aparecieron al menos 15 animales muertos. Se confirmó que usaron estricnina. Fuerte reclamo de los vecinos a la policía.
5 de julio de 2012 - 00:00

Se llevó un encuentro entre los vecinos del barrio La Alborada, el titular de la Comisaría 5ª, Roberto Andrada y el jefe de calle de la dependencia, Eduardo Donadío. Los frentistas descargaron su malestar y sus dudas contra los uniformados, con el propósito de reclamar por más presencia policial. Luego volcaron su bronca contra los vecinos que no aprovechan las reuniones con los responsables de la seguridad.

El principal disparador fue el hecho que sorprendió a toda la comunidad: la aparición de al menos 15 perros muertos por envenenamiento dentro del barrio, que abrió la preocupación en torno al temor de otra ola de asaltos en el barrio.

Entre los presentes se encontraba uno de los damnificados, que ofreció el cuerpo de su perro a una facultad de veterinaria para poder determinar la causa de las muertes. Así, el titular de la comisaría manifestó que se trataría de envenenamiento por estricnina, suministrada en menudos de pollo.

 

Más patrullaje

Tal como los vecinos lo reclamaron, durante los días posteriores a la reunión se pudo advertir mayor frecuencia en el patrullaje. “Se le dijo al comisario que disminuyó la frecuencia del patrullaje al tiempo de ocurridos los últimos robos”, comentó Augusto Fernández Díaz, periodista y uno de los vecinos que asistieron a la reunión del último sábado.

Es que a principios de año el barrio sufrió una ola de varios robos. Se caracterizaban por suceder mientras los dueños de las viviendas se encontraban ausentes. Luego de estos episodios se había reforzado la presencia de la policía en la zona, sin embargo, con el tiempo comenzó a ser nuevamente notoria la falta de patrullaje.

 

Falta de participación

Uno de los principales temas de los que se habló ya sin la presencia de la policía fue de la falta de participación de los vecinos en las reuniones para definir políticas de seguridad. Llamó la atención que los reunidos el último sábado fuera un grupo que se aproximaba a los 30 frentistas.

Incluso sorprendió que, siendo la reunión un sábado por la tarde para que la concurrencia sea la mayor posible, varios de los dueños de los perros recientemente envenenados no participaron de la misma. Una de las personas que demostraron su disgusto por la falta de participación de los vecinos, fue Walter García, viudo de Sandra Almirón, la docente asesinada en el barrio a fines de 2009. El hombre expuso como ejemplo que a la reunión posterior al asesinato de la docente, el hecho más trágico sucedido en el barrio hasta el momento, tan solo 60 personas habían asistido con la preocupación de reforzar la seguridad.

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