Años atrás, los vecinos de Villa Rosa, viendo que ésta crecía, comenzaron a reclamar por la llegada de asfaltos. En la actualidad, varios de estos anhelos, luego de convertirse en promesa, se han hecho realidad. En una encuesta realizada por El Diario meses atrás, los vecinos manifestaron que lo que pedían para Villa Rosa eran asfaltos para cubrir el trabajo que se ha realizado durante los últimos años.
Meses atrás culminaron los trabajos de pavimentación en el barrio Boggio, zona ubicada en el centro de Villa Rosa, a pocas cuadras de la estación de trenes que le dio nacimiento a la localidad. Se trata de las cuadras que conforman una suerte de triángulo, comprendido por las calles Saavedra Lamas, San José y Almirante Brown, arteria que vincula a Villa Rosa con Zelaya.
A pesar de contar con nuevos asfaltos, es una zona rural y los vecinos no están acostumbrados a transitar por las veredas, básicamente porque no están en las mejores condiciones, y porque los asfaltos han facilitado el acceso sobre cualquier vehículo, incluso a pie. Es por esto que reclaman una pronta solución.
“Hay momentos en que es un infierno con las motos, principalmente”, confió a El Diario, el periodista Sergio Schiappacasse, vecino de la zona. Florencia Martínez también se sumó al reclamo del que hablan diariamente los frentistas: “Me despiertan los ruidos y muchas veces no puedo dormir”. Fue ella quien también mencionó el problema que amenaza a la integridad física de los vecinos que transitan por las calles del barrio: “Es un peligro por los chicos, mucho más durante la época escolar”. “El problema es la velocidad, la seguridad y la tranquilidad”, agregó Schiappacasse.
Durante años, los vecinos reclamaban la presencia de asfaltos para evitar transitar dificultosamente los días de lluvia. Sin embargo, el pedido trajo aparejado el problema de nuevas calles aptas para transitar con mayor velocidad, mucho más de lo permitido, por las señales, y por el sentido común.
El 5 de diciembre de 2010 culminaba el trabajo de pavimentación del lugar, conocido como el barrio Boggio. Pero las obras no contemplaron la construcción de lomadas. “No hubo previsión de realizar las lomadas luego del asfalto”, denunció Schiappacasse.
Desde la delegación manifestaron que existe la intención de realizar las lomadas reductoras de velocidad. Sin embargo, “me dicen que lo que no hay es materiales”, contó el vecino. Consultado por El Diario, el delegado Amadeo Montauti aclaró que debido a la gran demanda que existe en todo el distrito, “no hay material caliente para Villa Rosa”.
La calle San Fernando, paso a nivel de las vías del ferrocarril, fue la primera de las calles asfaltadas, y es la que posee, aunque algo vencidas, las lomadas. En marzo pasado un cartel anunciaba la “zona de lomadas”. Finalmente, días atrás el barrio amaneció con una serie de algunas nuevas, pero los vecinos aseguran que no son la solución debido a fueron colocadas a baja altura. “No veo que haya pronto una solución”, exclamó el hombre, quien también advirtió la falta de señalización.
Sin embargo, el delegado adelantó que la próxima semana se trabajará en el tema y se señalizará antes del trabajo en los reductores de velocidad. “Escuchamos a los vecinos principalmente y los remiseros se oponen porque dicen que se les rompen los autos”, contó Montauti.
Voces
• “Los remiseros se oponen porque dicen que se les rompen los autos”. Amadeo Montauti, delegado municipal.
• No hubo previsión de realizar las lomadas luego del asfalto”. Sergio Schiappacasse, vecino.
• “Me despiertan los ruidos y muchas veces no puedo dormir”. Florencia Martínez, vecina.
