Preocupación de los vecinos ante nuevos casos de usurpación
Ante la reciente aparición de cientos de ocupantes en un terreno baldío del barrio Luchetti, un grupo de vecinos organizó una reunión para manifestar su preocupación ante la situación.
En la tarde de ayer, en el comedor El Pastorcito del barrio, una veintena de frentistas expusieron sus testimonios vinculados a la aparición de camiones y consecuentemente, precarias viviendas, en un terreno de gran tamaño ubicado a escasas cuadras de la ruta 25 y de las vías del ex ferrocarril Belgrano Norte.
Más precisamente se trata de un terreno ubicado sobre la calle Cabrera, donde terminan las viviendas pertenecientes al barrio y comienzan varias hectáreas de campo que no están cercadas y que encuentran su terminación en un country con entrada sobre la autopista Panamericana.
Nerviosismo
En la reunión llevada a cabo en la tarde de ayer estuvo presente el concejal Nicolás Darget, quien explicó a los vecinos la situación legal en la que se encuentra el caso. Es que no es la primera vez que sucede este altercado que sacude al barrio de una semana para la otra. Tiempo atrás, los terrenos amanecieron cierto día con una gran cantidad de usurpadores, pero un fiscal vinculado con el caso actuó rápidamente y las personas pudieron ser retiradas del lugar.
En esta nueva circunstancia, aparentemente la Justicia ha encontrado trabas, en tiempo y operatividad, para tratar de frenar la ocupación.
Es así como en los terrenos se pueden apreciar pequeñas e improvisadas viviendas de madera, e incluso las hay sólo de lona, donde un ocupante hace vigilancia durante el día para conservar el lugar del que se ha apoderado recientemente.
También en la zona se pueden ver camiones que llegan con materiales y personas, informados por otros tantos que ya han “tirado el ancla” sobre los terrenos en cuestión.
“Es una lástima que suceda esto porque hay una situación complicada por el riesgo que significa para la tranquilidad del barrio”, señaló el concejal oficialista durante la reunión que se realizó para repudiar la ocupación.
Por su parte, un vecino que habita a media cuadra del predio usurpado compartió su inquietud: “Son casos que no se esperan. Hace 30 años que estoy acá y hasta ahora es un barrio tranquilo”, mencionó Alberto Muzzolón, quien advirtió que “uno no puede ver si son o no mala gente, pero si los dueños no quieren venir, que dividan los lotes y los vendan”.
Fue luego cuando una mujer señaló que un grupo de ocupantes de origen paraguayo ingresó y robó en una vivienda del barrio.
La palabra de los ocupantes
El Diario pudo dialogar con varias de las familias ocupantes del predio. Según ellos, están tramitando en la ciudad de La Plata un permiso para que la tierra les sea cedida. “Estos son terrenos fiscales, nosotros estamos informados”, contó uno de los hombres, conciente de la acción que están realizando, pero con la necesidad de encontrar un techo para su familia.
“Un hombre vino y nos dijo que en su terreno no edifiquemos, así que no nos metimos ahí”, se defendió. Otros señalaron que el predio está abandonado y que varios camiones arrojan sus residuos en el lugar.
Durante todo el día están dividiendo los lotes, y según su testimonio, se estima que en el predio podrían habitar unas 800 personas. Es por la noche cuando, aquellos que regresan de su trabajo, se reúnen en su pequeño refugio, protegidos por un minúsculo fuego dentro de un contenedor de chapa.