Entre el periodista y el fanático

Lleva escritos dos libros relacionados a la Fórmula 1. Uno de ellos lo dedica a su gran ídolo Carlos Lole Reutemann y su trayectoria en la máxima categoría. Ya prepara un tercero sobre Ayrton Senna.
miércoles, 27 de junio de 2012 · 00:00

por Matías Saavedra

m.saavedra@pilaradiario.com

 

Sergio Schiappacasse es un vecino de Villa Rosa que ha luchado contra uno de los desafíos más grandes que amenaza a todo periodista deportivo: el fanatismo. Es dueño de una mirada crítica que ha sabido desarrollar en cada vuelta, tras cada bandera a cuadros y cada opinión que los especialistas han volcado en los medios desde que él tiene conocimiento de este deporte, el automovilismo, del que podemos decir, lo enloquece sanamente.

Y ese fanatismo debía encarnarse en una figura que acompañó a Schiappacasse en sus primeros momentos de espectador de la vedette de las carreras de automovilismo. Esa figura sería Carlos Lole Reutemann, uno de los máximos exponentes nacionales que pasaron por la Fórmula 1, detrás del múltiple campeón Juan Manuel Fangio.

Pero como en todo fanatismo, tuvo que haber un inicio, un primer momento de enamoramiento: “Descubro todo esto en mayo del 72” a partir de la revista Corsa, número 316”,  detalla a la perfección el periodista.

En aquellas páginas se anticipaba una siguiente carrera de la categoría mayor del automovilismo. “Descubro que existe una Fórmula 1 y que se iba a correr en Mónaco”, narra minuciosamente. En la revista se resaltaba la figura de un argentino que estaba haciendo sus primeras armas en la F-1, y que en la carrera anterior a la edición de la revista, obtenía un meritorio 9º puesto.

“Ahí fue que le pongo la lupa”, destaca Schiappacasse sobre Reutemann, quien se perdería la carrera en las calles del principado de Mónaco.

 

Sus obras

Ese conocimiento por la Fórmula 1, adquirido durante tantas horas de lectura y de carreras vistas desde la pantalla chica, debía depositarse en algún lado, en algún objeto digno de ser compartido tanto para otros amantes de los fierros como para los que no.

Así fue como en 2006 salía a la venta su primer libro “33 años de F-1. La otra mirada”. “¿Qué tiene de atrayente un auto?”, se pregunta Schiappacasse, y se responde al instante: “Magia. Magia para que cada uno lo interprete como quiera”. Luego de ese recorrido por las hojas de la historia del automovilismo mundial, gran parte de material quedó en boxes, esperando salir a pistas bajo la forma de otro libro. Ese material daría vida a “Carlos Reutemann. Nunca en el olvido”, su segundo libro.

 

“Con Reutemman arranca todo. Fue esa persona en la que me veía. Era un espejo donde mirarme”, cuenta el hombre que hace algunos años supo destacarse como periodista de El Diario.

 

Reutemann, el patrono

En esta segunda pieza de Sergio Schiappacasse se pueden apreciar minúsculos detalles de la carrera de quien fuera también gobernador santafesino. El recorte que pretende hacer el libro es de su participación en la Fórmula 2 Europea hasta su trayectoria de 10 años en la Fórmula 1. El libro fue presentado el 12 de abril de 2010, cuando se cumplían 40 años del debut del Lole en la Fórmula 2 europea en Alemania. “En aquella carrera se muestra muy solvente”, recuerda el escritor. Pero el lazo que lo une al expiloto también ha mostrado indicios causales. “Yo no sabía que cumplíamos el mismo día”, cuenta sonriente. A partir de este libro que, como el anterior, fue presentado en la Feria del Libro en las últimas 3 ediciones, muchos fanáticos se han acercado y hasta le han propuesto escribir un tercer libro sobre los campeones sin corona. Personajes que, como Reutemann, han dejado una huella fuerte en las pistas de los circuitos de Fórmula 1, sin haber obtenido un campeonato.

Sin embargo, el hombre ya está preparando motores para sorprender con un nuevo libro. “Estoy trabajando sobre un libro acerca de Ayrton Senna. Quería terminarlo para el 2014, para el aniversario de su muerte, pero no voy a llegar”, advierte.

 

El largo camino a Lole

El libro en el que Sergio Schiappacasse homenajea a Carlos Reutemann ha transitado por muchos lugares. Muchas personas se han acercado desde otras provincias para hacerse de un ejemplar, y otros le han compartido experiencias acerca de sus libros, que han cruzado el charco, llegando hasta Inglaterra y Australia, e incluso uno tuvo como destino Miami, de la mano de un empresario y coleccionista de autos argentinos, radicado en Estados Unidos.

Pero para el hombre, el camino más importante que debía hacer el libro era hasta su mentor, su artífice principal: Carlos Reutemann. “Hice intentos, pero para mí el libro fue a parar a cualquier lado”, cuenta el autor de “Carlos Reutemann. Nunca en el olvido”. “Sus secretarias me dijeron que él no estaba interesado en comprar las muestras del libro, cuando en realidad yo sólo quería obsequiárselo”, recuerda el hombre sobre aquella primera frustración. Pero sin bajar los brazos, pudo dar con sus hijas, radicadas en el exterior. Así, concretaron un encuentro y Sergio Schiappacasse llevó unos ejemplares al sitio donde una de las hijas de Reutemann le había comunicado. “Les llegaron y me agradecieron. Me dijeron que él estaba muy contento”, declara sobre aquella experiencia.

Ya había pasado la línea de llegada, haciendo un cierre perfecto de la obra que había comenzado con aquella revista Corsa de 1972. “Con esto ya está”, cuenta.

 

 

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