“A nosotros nada nos obliga, sólo el dolor de los demás”

Marcelo Rojas (24), nacido en el barrio Pinazo de Del Viso, es bombero voluntario como su hermano Cristian, quien falleció en cumplimiento del deber junto con su compañero Oscar Jiménez.

22 de junio de 2012 - 00:00

por Victor H. Koprivsek

 

Marcelo se puso por primera vez el uniforme de bombero para rendirle homenaje a su hermano Cristian Rojas, caído en cumplimiento del deber en el año 2002. “Yo estaba cursando el 9 º año y ese viernes 13 de septiembre, antes de terminar el recreo, me llama la maestra. Me acuerdo que estaba mi cuñado Pablo en la puerta y me dan la noticia del fallecimiento de mi hermano”.

Marcelo tiene 24 años, nació y creció en el barrio Pinazo, donde vivió hasta los 14 años; después tuvo que mudarse a la casa de su tía en Garín junto a tres hermanas. Es que hacía un tiempo, -que no se mide con relojes ni calendarios-, que habían fallecido sus padres.

“Mi viejo murió el 24 de diciembre de 1996 y mi mamá el 1 de agosto de 1999. Éramos 7 hermanos, el mayor sigue viviendo en el barrio, por suerte anda bien y tiene 3 hijos; la que le sigue, Soledad, es licenciada en Educación; después viene Raquel que hace poco fue mamá; Carla que vive en José C. Paz y Laura que se quedó con mi tía”, describe con amor a su familia.

“Yo estoy viviendo en Alberti, con una compañera del cuartel a quien quiero mucho y elegí como madre adoptiva; también estoy desde hace más de un año de novio, cada vez mejor”, cuenta con una sonrisa.

El año pasado en Del Viso se vivió un hecho trascendental que lo tuvo como protagonista. Cristian Rojas fue elegido como nombre de la Escuela Primaria Nº 41 de barrio Pinazo.

“La idea era que lleve el nombre de un héroe contemporáneo, alguien del barrio, creo que fue una portera la que propuso el nombre de mi hermano y el 25 de noviembre del año pasado, en un acto muy emotivo, quedó oficialmente bautizada. Agradezco a los directivos, alumnos, compañeros de otros cuarteles que se acercaron y principalmente al jefe Ludueña, que me dio la oportunidad y responsabilidad de homenajear a mi hermano como yo quería, era una cuenta pendiente para mí”, dijo con voz pausada.

Desde ese momento, el Cuartel de Bomberos Voluntarios de Del Viso está siempre presente en cada acto o fecha patria que se hace en la 41.

“Mi mamá no quería que mi hermano fuera bombero, los primeros dos años los tuvo que hacer a escondidas; él era ‘refanático’. Además, como veía que a mí me gustaba me incentivaba a que entre como cadete, siempre me aconsejaba. Hasta que un día me animé, entré al cuartel y nunca más salí. Tenía 14 años”, repasa.

Comenzó a estudiar en el Cuartel de Bomberos de Garín hasta que en el año 2005 se pasó a Del Viso. “Entré con el mejor puntaje y con el grado más alto, pero no lo podía ejercer porque era menor, tenía 17”, recuerda de sus comienzos. 

Hoy es Suboficial Ayudante, se especializa en la parte de equipos y capacitación y es instructor en las academias generales y de ingreso. Además de salir a apagar incendios, socorrer heridos y ayudar a quien lo necesite, su tarea es estudiar para después capacitar a sus compañeros.

Marcelo también comenzó este año a cursar la licenciatura de Psicología en la sede de la Universidad de Buenos Aires (UBA) de Pilar.  

 

-¿Qué es ser bombero para vos?

- Es algo que no se puede decir en palabras, es ayudar sin importar a quién y en cualquier momento, por ahí estás comiendo con tu familia y suena la sirena y tenés que salir corriendo sin saber lo que te va a pasar. Esto es pura vocación, es algo que te sale muy de adentro.

 

Toda una historia de superación. Vaya pues este humilde reconocimiento a la enorme tarea que llevan a cabo día a día, Marcelo y el resto de sus compañeros. Un verdadero orgullo para la comunidad de la Ciudad de los Pájaros, contar con tan valiosos jóvenes a los que “Nada los obliga, sólo el dolor de los demás”.

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