La “Sofo”, una sociedad de fomento pensada para los jóvenes
“A esta sociedad de fomento le interesa sumar su grano de arena en la construcción de un país más justo. La manera que encontramos fue ‘empezar por casa’ y comprometernos con nuestra comunidad”.
Este es el propósito que los ideólogos de la Sociedad de Fomento de Zelaya han pensado para el único lugar de la zona que recibe a jóvenes para formarlos desde distintas actividades culturales, artísticas, deportivas y recreativas.
La actual comisión que preside la institución está conformada por el matrimonio integrado por Franco Cicchini y Luciana Migueiz. Fueron ellos quienes hace aproximadamente 3 años atrás, se hicieron cargo del lugar, para no sólo llenarlo de vida, sino también de actividades y promover la inclusión social de los jóvenes.
“Algunos cursos tienen cuotas, pero no es requisito que las paguen”, mencionaron desde la institución. “Queremos que el que no pueda pagar, no deje de venir”, mencionó Cicchini.
Por su parte, Luciana Migueiz fue más allá en el conjunto de las actividades que se ofrecen: “Es darle herramientas a los chicos para que conformen un proyecto de vida. Queremos que el espacio continúe después de nosotros”, contó la mujer sobre el proyecto que se pensó para la institución.
La Sociedad de Fomento Zelaya recibe a cerca de 70 chicos que rotan y eligen asistir a las distintas actividades que mes a mes se multiplican dentro del galpón. Entre ellas se encuentra las de gimnasia localizada, el taller de arte, el de ritmos latinos y boxeo. “A lo que más fuerte se le está dando es al voley”, señaló el presidente de la institución vecinal.
Actualmente se está rellenando el terreno para nivelar el suelo y así contar con una cancha cada vez más apta para realizar el deporte que durante los miércoles atrapa toda la atención en la “Sofo”, como la llaman.
Recientemente se puso en marcha un curso de teatro inicial a cargo de Macarena Aguirre. Pensado para los más chiquitos, ha tenido muy buenos resultados en poco tiempo. “El taller de teatro ha andado súper bien”, exclamó. “Nos lo venían pidiendo hace mucho”, señaló Luciana.
Como hace algunos años, también son muchos los chicos que reciben apoyo escolar por parte de dos voluntarias del colegio Verbo Divino, así como también los que asisten a computación con sus máquinas, entregadas por el Gobierno nacional.
Palos en la rueda
Años atrás, la sociedad de fomento sufrió duros golpes. En varias ocasiones fue objeto de robos, perpetrados por aquellos que sin medir consecuencias, sin entender del esfuerzo que desde el lugar realizan para que más chicos puedan integrarse gracias a los talleres y cursos que se dictan, decidieron pasar por encima de dichos sacrificios. Pero nunca pudieron apagar el fuego que la Sofo inició para dar calor a los jóvenes de una localidad que continúa haciendo esfuerzos para ser tenida en cuenta.
Lo que viene
El anuncio llegará próximamente, pero desde la organización se ha pensado realizar un guiso cultural para el mediodía del 22 de julio. “Hace poco estuvimos con gente de la biblioteca Palabras del Alma y pensamos en esta idea”, contaron desde la Sofo. Junto con distintas agrupaciones del Partido, se organizará un encuentro que contará con la lectura de textos, recitado de poesías, shows musicales y otras actividades.
Pensando en la salida laboral, próximamente se dictará un curso de microemprendimiento, donde se enseñará tejido, costura y artesanía. Además, actualmente se colabora con gente que está buscando trabajo, orientándolos en su búsqueda.
Una iniciativa que avanza
Agarrar las cámaras para preservar la historia
Pensando en las raíces de la localidad, desde la Sociedad de Fomento nació el proyecto de hacer un documental. “La idea del documental –expresó Migueiz- surgió porque Zelaya ha crecido mucho en este último tiempo. No queremos que el lugar pierda su identidad, para poder rescatar la historia del pueblo, cuidando el espacio sin dejar que esto se pierda. Incluso hay gente que se muda a barrios cerrados y ni siquiera sabe que está viviendo en Zelaya”, había comentado Luciana Miguez en una entrevista brindada a El Diario durante el rodaje de las primeras entrevistas que formarán parte del documental.
Sin embargo, el proyecto fue frenado. Es que luego surgió una idea aún más fuerte: que los chicos pudieran desarrollar sus capacidades, aprender los pormenores de la realización de un audiovisual y contribuir a la inmortalidad de las historias que hacen a la localidad. Desde la organización se está esperando el dinero para poder comenzar una nueva oleada de esta idea. Es que el proyecto Construyendo nuestra historia fue presentado durante el año pasado en el Ministerio de Desarrollo de la Nación. “Queremos que los chicos salgan a reconstruir la historia de Zelaya”, contó Cicchini, quien a su vez lo ejemplificó con un testimonio: “Entrevistamos a un señor de 99 años. Nos contó cosas buenísimas. Las historias mueren con la gente si no se cuentan”. Esta idea fue el principal motor para continuar el proyecto del documental. El punto final de la iniciativa será la presentación del video, fruto de horas de trabajo, del dictado de clases de fotografía, de entrevista, que se llevarán a cabo en la misma sociedad de fomento.