Un juego de alto vuelo

El club de ciencias de Derqui recibió al DT del equipo argentino de Barriletes Acrobáticos. Enseñó a construir piezas de alta competencia.

17 de mayo de 2012 - 00:00

El pasado sábado, el Club de Ciencias recibió la visita de Lalo Loescher, miembro de BaToCo (Barriletes a Toda Costa), y Director Técnico del primer equipo argentino de Barriletes Acrobáticos que representó a nuestro país a nivel mundial. El profesional y docente brindó a varios alumnos del club que dirigen los hermanos Osvaldo y Daniel Orellano, una clase relacionada con barriletes construidos con varillas de carbono y tela de ripstop. Estos son para alta competencia y poseen doble comando que permite dirigirlos con precisión y realizar maniobras del tipo oscilatorio, bucles, y trabajar en equipo formando un valet aéreo; algo que siempre va acompañado con una coreografía.

Además, ilustró a los jóvenes con un clásico barrilete Cajón L. Margrave y otro gigantesco Rokaku, el barrilete tradicional japonés.

Por la tarde, con un sol resplandeciente y buenos vientos para remontar, Loescher realizó  varias demostraciones con barriletes de doble comando en la Plaza de la Concordia. Esa actividad atrajo a numerosos peatones, jóvenes y chicos acompañados por sus madres o padres. Loescher vuela cometas deportivas desde el año 2000, y es miembro fundador y capitán de “El Fabuloso Team”. Se trata, nada menos, que del primer equipo de la Argentina que compitió en los años 2004 y 2006 en el Campeonato Mundial de Barriletes Acrobáticos en la ciudad de Berck sur Mer, Francia.

La visita fue en concordancia con una de las materias que enseña el Club de Ciencias en sus talleres ubicados en la Biblioteca Popular Presidente Derqui. Los cursos son cortos, de sólo cinco clases, y no son pocos los aficionados que gustan de este entretenimiento que se remonta, en occidente, a poco más de tres siglos atrás.

Los nuevos talleres se desarrollarán los sábados por la mañana entre las 9 y las 11, en la misma biblioteca. Por lo tanto, quienes deseen sumarse pueden consultar en calle Dorrego 543 o a los teléfonos 0230-4487202 (Sra. Nelly Bagna) o al  0230-4485685 o 4664-4405 (Osvaldo o Daniel Orellano). Email: [email protected]

 

Sin venta 

“No nos cansamos de advertir que hay inescrupulosos que se aprovechan de la confianza de la gente”, dijo Osvaldo Orellano en relación a los individuos que, en nombre del Club de Ciencias, han salido a vender barriletes, maquetas, cohetes o aeromodelos, y hasta libros técnicos. Algo similar ya les ocurrió a los hermanos Orellano con la presentación de algunos trabajos realizados oportunamente en sus talleres.

 

Origen del barrilete 

Los primero registros sobre barriletes se refieren al general chino Han Hsin, de la Dinastía Han (206 A.C. – 220 D.C.). Durante una campaña militar, mantuvo en vuelo un barrilete sobre una ciudad sitiada para calcular la distancia que su ejército debería atravesar por un túnel para llegar debajo de la pared. Su popularidad se difundió desde China a través de las rutas comerciales hacia Corea, la India y Japón. Llegaron a Corea en el período de los Tres Reinos (4-645 D.C.), y a Japón cerca del siglo VII, con los monjes budistas. En el Período Edo (1603-1868), el barrilete se volvió muy popular: por primera vez el pueblo por debajo de la clase samurai pudo remontarlos. El primer globo más liviano que el aire fue volado en 1783, y el primer aeroplano a motor despegó en 1903. Comparados con la antigüedad de los barriletes, son muy recientes.

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