En el Meisner, un lugar de contención para las mamás
Se inauguró años atrás, cuando el actual secretario de Salud, Pablo Atchabaian aún era el director del Hospital Materno-Infantil Comodoro Meisner de Presidente Derqui. El denominado “hotel para madres” sigue cumpliendo su notable función: contener y cobijar a aquellas mujeres que tuvieron hijos prematuros o con problemas de salud, y deben mantenerse en terapia.
Son entre seis y ocho mujeres las que permanecen por tiempo indeterminado en el hospital bajo una suerte de internación paralela a la de sus pequeños. “Depende del tiempo que lleva sacar adelante a los bebés, por eso estimo que se quedan entre uno y dos meses”, señaló el médico y director del nosocomio, Néstor Gómez.
La estadía se destina mayormente a las mujeres que no pueden ir y venir a su casa o que directamente son oriundas de otros distritos. Reciben cuatro comidas diarias, tienen dónde ducharse, camas confortables, televisión, aire acondicionado frío-calor, y dos profesionales que las apoyan diariamente, como una psicóloga y una asistente social.
La primera desarrolla la importante labor de contenerlas, y en particular si se trata de niñas madres o de mujeres en riesgo como las que dan a luz luego de una violación. Al respecto vale destacar que generalmente hay unas dos niñas madres comprendidas entre los 14 y 15 años. En tanto, la segunda hace un trabajo de campo para determinar en qué condiciones vivirá ese pequeño una vez que reciba el alta médica.
“En casos extremos como viviendas con hacinamiento, la Municipalidad le da a la madre material para que se construya otra dependencia donde el chiquito tenga suficiente asepsia, por lo contrario lo tenemos de vuelta en pocos días”, explicó Gómez.
Varias mujeres llegan al parto con escaso peso, y que deban quedarse mientras el bebé está en terapia las favorece porque se van con el peso justo o más. Es que en la cocina del Meisner se les hace, bajo supervisión, una comida proteica. Pero la alimentación no se limita a ellas porque muchas veces son visitadas por sus maridos y otros hijos, y todos por igual reciben las mismas raciones. “El hotel de madres es solventado mayormente por el Municipio y colaboran algunas empresas y comerciantes de todo el distrito, por ejemplo Bimbo aporta todo el pan y otros alimentos relacionados”, subraya Gómez.
Para seguir estudiando
Pero aún con todos estos beneficios gratuitos del Estado municipal, el director sabe que sería posible mejorar el futuro para las niñas madres. Sucede que al menos el 50 por ciento de las que deben quedarse en el hotel, eran buenas estudiantes y por el embarazo no deseado abandonaron los estudios. Así pierden contacto con el medio social al que pertenecían por aspectos ligados a la vergüenza o una posible discriminación.
“Me gustaría mucho que esa chicas reciban apoyo escolar mientras están en el hotel, de esa forma no perderían la noción del estudio y hasta volverían a la escuela para terminar su ciclo”, sostuvo el doctor Néstor Gómez mientras imaginaba la colaboración de docentes con algunas horas libres para ese trabajo solidario.