CORREO DE LECTORES

domingo, 16 de diciembre de 2012 · 00:00

¿Se puede estudiar Enfermería en una cocina?

 

Sr. Director:

Me dirijo a usted en carácter de alumna de la reciente carrera de Licenciatura en Enfermería realizada mediante el convenio firmado entre la Municipalidad del Pilar y la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA).

Infelizmente tuve que tomar la difícil decisión de apartarme de un importante objetivo para mí, el de ser Enfermera Universitaria.

Para quien ya pasó horas, días, semanas y meses estudiando libros, papers, trabajos científicos y demás acorde a la altura de lo que representa la Licenciatura en Genética dictada por la prestigiosa UNaM (Universidad Nacional de Misiones), estudió Socorrismo y dirigió sus estudios de pos-graduación en Emergencias Médicas teniendo como lema motivacional un profundo amor y respeto por la vida, todo lo vivido hasta aquí en este curso de Enfermería fue infelizmente una gran pérdida de tiempo.

Pérdida de tiempo en formar parte de un grupo de estudio de 2 personas, ya que es esta la cantidad de postulantes a este importante curso. Pérdida de tiempo por la falta de comunicación y sinergia existente entre los gestores del curso y nosotros “los alumnos”. Pérdida de tiempo por la falta de comunicación y acompañamiento de nuestro desempeño por parte de la coordinación. Pérdida de tiempo por tener que participar de clases en donde no había la mínima estructura disponible para el dictado de disciplinas importantísimas para esta carrera.

Pérdida de tiempo en idas y venidas al Departamento de Enfermería de la Facultad de Medicina-UBA, en fin, tuve que pasar por un desgaste intenso que solamente se justifica y se observa en proyectos mal gestionados, mal acompañados y principalmente sin un objetivo claro y concreto.

Me resulta difícil aceptar que un curso de la UBA sea realizado y administrado de esta forma, es una pena, este es el sueño de muchos jóvenes de todo el país… estudiar en la UBA, recibirse en la UBA.

Por suerte, del pasar por momentos como este, también se aprende. Yo he aprendido que seguiré buscando nuevas oportunidades, en instituciones más serias, en administraciones más comprometidas con la sociedad y no con la política nefasta a la que estamos acostumbrados a ver todos los días, en grupos de trabajo en donde realmente se piense en las personas, en su bienestar y consecuentemente en el crecimiento y desarrollo de este gran país. Desde ya muchas gracias.

 

Gladys Elizabeth Marcos  DNI 17.525.654

 


Estreno y agradecimientos

 

Sr. Director:

Con motivo de cumplirse ya una semana del estreno más importante en mi vida profesional (la obra “En esta casa hay fantasmas”, de Alejandro Brossard, estreno nacional que pude darme el gusto de hacer en nuestro teatro Lope de Vega) quiero, por este medio, hacer público mi agradecimiento: al intendente municipal Dr. Humberto Zúccaro, quien hizo posible el acceso a la sala.

A Fernando Felker por su predisposición y colaboración, por la cálida bienvenida, por poner a nuestra disposición todo lo que necesitamos. A Rodrigo el iluminador del teatro, a nuestros auspiciantes, al autor por acompañarnos, a Ester Zorrilla la vestuarista, que realizó una labor impecable, a mis alumnos de teatro por acompañarnos en ese momento tan importante y para el que tanto trabajamos.

A mis ahijados, a los que estaban arriba del escenario y a los que estaban en el detrás de escena, en especial a Maira Barrios, quien me asistió personalmente en forma continua. A mis exasistentes de otros proyectos: Mariano Verryt y Nahuel Sonnleitner por estar allí, a mi actual asistente: Santiago Peñaranda, mano derecha desde hace años y opinión más que acertada en todos mis proyectos. A mi asistente operativo, July Romero, por las corridas entre actos y a mi elenco: Florencia Zúccaro, Luciano Vilche, Jimena Fernández, Ricardo Moreno, Claudio Cánovas, Javier Bruhn, Bruno Mendoza, pero en especial quiero agradecer por esta vía al público que decidió acompañarnos esa noche mágica. Gracias.

Y a ustedes, los medios, porque sin su apoyo incondicional no seríamos quienes somos. Gracias totales.

 

María Cecilia Cataldo.

 

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