Suspenderían por tres meses el servicio de trenes a Zelaya

Es el ramal Victoria-Capilla del Señor del ferrocarril Mitre. Su frecuencia es casi nula. Dejaría de funcionar para poner en condiciones tanto las vías como el material rodante.
miércoles, 31 de octubre de 2012 · 00:00

Días atrás, comenzó a circular la versión sobre la posible interrupción del servicio del ramal diesel del ferrocarril Mitre, que une Victoria con el pueblo de Capilla del Señor. Rumores generados a partir de la disminución de la frecuencia que cumple el tren que pasa por Zelaya.

Actualmente, tanto los vagones como las vías del ferrocarril se encuentran en estado deplorable, y es por ese motivo que comenzaron a encarar una reestructuración del tramo. Es que luego del accidente de trenes ocurrido en el barrio porteño de Once en febrero último, las medidas de seguridad en la red ferroviaria comenzaron a ser vistas con la importancia que siempre debieron tener. También ocurre con el tren que pasa por Zelaya.

“Lo ideal es que paren por 90 días antes que pase una tragedia”, señaló con conocimiento de causa una vecina de Zelaya, Graciela Carrión. La mujer es la esposa de un empleado del ferrocarril, quienes actualmente viven en la estación de trenes de la localidad.

Fue ella quien desmintió la versión de la interrupción total del servicio, y aclaró que los trenes continúan pasando por el lugar. “Suspenderán por 90 días el servicio a Capilla para acomodar todo”, mencionó. También informó que desde la UGOMS S.A., actualmente a cargo de la concesión del ramal, comenzarán a reparar todos los tramos peligrosos del viaje entre Tigre y Capilla e incluso se habla de extender el servicio hacia algunos de los destinos que solía tener el ferrocarril Mitre, como por ejemplo, la ciudad santafesina de Venado Tuerto que TBA, empresa que prestaba servicios hasta hace algunos meses, canceló en 2007.

La inminente reparación de las vías remite a dos casos puntuales ocurridos hace un año atrás, cuando se registraron dos descarrilamientos en las cercanías de la estación López Camelo, localidad cercana al Talar de Pacheco.

 

Cambio de hábitos

La reducción del servicio del ferrocarril invitó forzosamente a los zelayenses y vecinos de barrios cercanos a cambiar sus costumbres para viajar. Andrés Dologaray es un joven que vive pegado a las vías, y la incertidumbre de la frecuencia del servicio lo llevó a tomar al colectivo como primera opción para trasladarse. “A Garín, en tren tengo media hora, y en colectivo una hora y media”, afirmó el joven, que también habló de costos, ya que en la localidad hay un solo comercio que recarga SUBE y “abre cuando quiere”, según sus palabras. Es por eso que viajar en colectivo le cuesta $3,10 con monedas o $1,80 cuando tiene crédito en la tarjeta, mientras que en tren le cuesta $1,10.

Por su parte Sergio Freites, empleado de una remisería cercana a la estación, también compartió su experiencia: “Hay gente que viene de San Fernando a trabajar a los countries. Si pierden el de la vuelta, se tienen que ir en colectivo a Matheu, que implica un gasto mayor”.

 

Localidad incomunicada 

Días atrás, El Diario publicaba la situación en la que se encuentra Zelaya en materia de transporte. Con la reciente interrupción parcial de los servicios del ferrocarril, los colectivos son ahora el único medio de transporte público con una frecuencia relativamente estable, que recorre la localidad. Los mismos vecinos señalan que es cada vez más tedioso poder llegar a casa a tiempo. Son pocos los colectivos que desde el centro de Pilar parten hacia Zelaya, y el principal problema que remarcan es que, al recorrer también Villa Rosa y otros barrios como Pellegrini, no hay una prioridad para aquellos cuyo destino final es Zelaya, y deben esperar hasta más de una hora para poder subir al ómnibus, que según los vecinos, pasa cada 40 minutos, tanto para Pilar como para Escobar. “En la terminal de Pilar no se puede esperar el colectivo porque se llena, cuando llega siempre suben primero los de Villa Rosa”, expresaba un pasajero por aquel entonces. La impuntualidad también es una de las principales falencias que los pasajeros resaltaron en la encuesta realizada por El Diario en un sondeo sobre los hábitos de consumo de los pilarenses.

 

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