Correo de Lectores
Un piano abandonado
Sr. Director:
Con el aporte de muchos pilarenses y sin ninguna erogación de la Comuna, en el año 2006, la Asociación Cooperadora de Cultura adquirió un hermoso piano de media cola para el teatro Lope de Vega. Gracias a ello, los amantes de la música pudimos disfrutar de espectáculos gratuitos con pianistas de primer nivel.
La impericia y la actitud desaprensiva de las actuales autoridades del área permitieron que el valioso instrumento se manejase como si fuese un objeto portátil, llevándolo de un lugar a otro, sin el más mínimo conocimiento sobre el traslado de un elemento tan delicado. Como resultado, durante “un préstamo”, el piano sufrió la rotura de una de sus frágiles patas.
Ahora viene lo peor, porque a la ignorancia ya demostrada, se suma la desidia y, luego de un año, el costoso instrumento continúa arrumbado en un rincón del teatro, con su pata rota, teclas inutilizadas, un lateral de madera cuarteado por la humedad y sin la más mínima intención de repararlo.
Sabemos que quienes ocupan actualmente los más altos puestos en el área de Cultura jamás tuvieron relación con el arte y nunca demostraron inclinación alguna hacia las actividades culturales, pero al menos deberían actuar como simples administradores cuidando los bienes que el pueblo de Pilar puso bajo su custodia, es decir: “aunque no sepan para qué sirve un piano, deberían procurar que el mismo se mantuviese en buen estado”.
Pero es inútil. Parafraseando la conocida frase latina, en este caso: “natura non dio et Salamanca non sirvió de mucho”.
Manuel Vázquez.
Agradecimiento
Sr. Director:
Me dirijo a usted por dos motivos, el primero es para agradecer por este prestigioso medio, al Sr. intendente Dr. Humberto Zúccaro, a su hija Jazmín, al Sr. contador Walter Roldán (que fue el gestor) por la ayuda y generosidad que tuvieron hacia mi persona.
Jamás me voy a olvidar de tan hermoso gesto. Los hechos valen más que mil palabras. Mil gracias, que Dios los bendiga y muy feliz año para todos ustedes.
El 2°, feliz año para El Diario, el que está siempre con la gente.
Olga Ester Cariola.