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¿Será el próximo 9 de Fénix?

El goleador de Boca, Martín Palermo, pasó por Pilar. Fue en un almuerzo de fin de año de una empresa del Parque Industrial. Se sacó fotos con los empleados, firmó autógrafos y entregó premios.

8 de diciembre de 2010 - 00:00

 

El dirigente del Albinegro, César Mansilla (der.) le obsequió una camiseta del equipo de Pilar.

 

Un titán convulsionó ayer el tranquilo mediodía que acostumbra el Kilómetro 50.

Es que Martín Palermo, el goleador histórico de Boca Juniors, pasó por Pilar para ser la atracción de un almuerzo de fin de año de una empresa del Parque Industrial, en el restorán Tinto & Soda. Se sacó fotos, firmó autógrafos y entregó premios a los empleados de la Pyme de la cual es la cara visible.

La fábrica Consevik-Faterm, que dirige la familia Consevik, tiene como cara visible a Palermo. Por supuesto que todos son hinchas del Xenieze y por tal motivo, el Loco les da una mano en promocionar su imagen y principal producto: Aislamax “el Titán de los aislantes térmicos” con la publicidad en la gorrita visera durante las conferencias de prensa o después de cada partido.

 

Llegada convulsionada

Apenas Palermo encaró para entrar al restorán, rápidamente recibió el saludo de unos cuantos transeúntes de pasaban por allí y hasta un grupo de albañiles se acercó para pedirle un autógrafo aunque sea en la remera.

Llegó pasadas las 14 vestido con una chomba gris, jeen celeste y zapatillas. Su anfitrión fue Andrés Consevik, uno de los hijos y propietarios de la empresa, que lo acompañó hasta la mesa principal donde disfrutó del asado con ensalada y una gaseosa.

Después del almuerzo y de conversar con los propietarios de la empresa, los empleados se fueron animando de a poco a levantarse de sus lugares y sacarse fotos con el Titán.

Por supuesto que los empleados del restorán tampoco quisieron perderse el retrato final con el máximo goleador de Boca, que tras terminar la práctica matutina en Casa Amarilla, confirmó su presencia para este almuerzo.

Además, el presidente de la subcomsión de fútbol de Fénix, César Mansilla, le entregó una camiseta del Águila como recuerdo y anticipó: “poné que es el futuro 9 de Fénix”.

Se dará que Palermo antes de retirarse quiera vestir la casaca albinegra, como lo hizo el Beto Acosta y Matías Almeyda (hoy en River Plate).

Tras mantener una breve charla con Mansilla y compañía, el Loco siguió sacándose fotos con quien viniera. Inmediatamente volvió a la mesa principal para ahora dedicarse de lleno a estampar su firma en las gorras blancas y negras de la empresa.

Luego llegó la hora de la entrega de premios y Martín fue el encargado de darle a cada uno de los ganadores su merecido galardón. Por supuesto que fue el encargado de buscar en la bolsa el papel con el nombre y apellido de cada uno de los afortunados.

Por supuesto que los dueños de la Pyme desbordaban de felicidad, teniendo en cuenta que todos son bosteros de alma y tener a uno de los máximos ídolos en actividad para ellos fue un placer. “Es un genio”, reconoció Silvia Consevik, quien lleva el nombre pila (en femenino) de otra de las grandes glorias del club de la Ribera, Marzolini.

Por su parte, Oscar Consevik, presidente de Consevik-Faterm, expresó que es “una sensación hermosa tenerlo a Palermo acá. Y más porque todos somos hinchas de Boca”.

“Martín nos da una mano bárbara con su imagen. Él llegó a nosotros gracias a la gestión que hizo mi hijo (Andrés), que habló hace un par de años para ver si estaba la posibilidad de ser nuestra imagen y aceptó. La verdad que es un tipo bárbaro”, dijo el dueño de la fabrica que hace 5 años está instalada en Pilar.

Antes del brindís, Palermo se fue sin antes dejar un mensaje a la gente a través de El Diario que les desea lo mejor para el año que se aproxima y a los hinchas de Boca “que confíen que vamos a salir de la mala situación en la que estamos”.

Saludando a todos y acompañado por Andrés se fue rumbo a su auto para regresar a Capital. Pasó el Titán por Pilar y por qué no ilusionarse con que en un futuro mediato se ponga la 9 como lo hizo el Beto Acosta.

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