Aceto balsámico: descubrí el dulzor oculto del aderezo milenario

jueves, 28 de abril de 2022 · 08:04

Poco utilizado en las recetas tradicionales argentinas, el aceto balsámico tomó un vuelo dentro de la gastronomía local descomunal en los últimos años, sobre todo para vinagretas y reducciones para condimentar arroces y ensaladas. Pero ¿por qué no darle un giro dulce a este delicado y aromático ingrediente?

¿Qué es el aceto balsámico?

El aceto balsámico es muy distinto de los vinagres: su consistencia es untuosa y su sabor, más complejo. Se destaca por la armonía entre lo dulce y lo ácido. Un buen aceto balsámico se emplea para ensaladas, sí, pero también en, pastas, carnes y quesos, incluso ¡postres!

El más sofisticado es el aceto balsámico tradicional, que consiste de mosto de uva cocido y envejecido entre 15 y 25 años en barricas de maderas.

Otra opción más productiva pero menos elaborada es el añejado durante un año y el concentrado a fuego muy lento por una semana, resultando un producto espeso y cremoso. 

 

¿Dónde se puede incluir el acento en las recetas dulces?

Cítricos “condimentados”:

Una opción muy saludable, rápida y deliciosa es la de cortar nuestro cítrico favorito (naranjas, mandarinas, toronjas, pomelos, etc) cortalos en un bowl y rociarlos con una cucharadita de azúcar o sacarina y agregarle un “chorrito” pequeño de aceto. La combinación del ácido y los dulces ¡no tiene desperdicio!

Fresas:

Muy parecida a la receta anterior pero que requiere un poco más de tiempo es macerar las frutillas cortadas previamente, con azúcar y aceto. El azúcar permitirá que la fruta pierda su dulce líquido y el aceto realzará el ácido natural de las fresas. Se recomienda servir con algún queso, requesón o crema batida para disfrutarlo más, incluso se puede presentar con una pizca de pimienta recién molida y ¡verás como triunfará tu postre!

Postres acaramelados:

El tradicional flan argentino o la panna cotta italiana no son postres que se escapen de una “vuelta de tuerca”. Con crema, dulce de leche, caramelo o ¡aceto! serán deliciosos. Con el postre desmoldado y con su caramelo deslizándose por los bordes cremosos, rociale aceto y verá como el amargor del caramelo se balanceará con el ácido del aceto.

Ganache de fresa y aceto balsámico:

Esta receta es un poco más elaborada, pero los resultados son exquisitos y esta crema ganache puede usarse para bombones, tortas, alfajores, decoración o simplemente para untar.

Ingredientes:

- 70 gr de puré de fresas, 13 gr de azúcar, 100 gr de chocolate con leche,,75 gr de chocolate negro, 25 gr de manteca, 25 gr de Aceto Balsámico.

Elaboración

En una cacerola poner a calentar el azúcar con la frutilla y el aceto. En el microondas derretir los chocolates y la manteca cuidadosamente sin que se queme. Luego, con la mezcla de chocolates calientes y la frutilla a temperatura ambiente, mixear todo hasta que tenga una consistencia untuosa. Dato a tener en cuenta: una vez frío, la mezcla tomará una consistencia aún más sólida. La pasta que obtenemos podemos usarlo para lo que queramos y quedará muy sabroso.

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