Curiosidades

¿De dónde viene la tradición de soplar las velas en los cumpleaños?

miércoles, 13 de abril de 2022 · 08:24

Una vez cada doce meses, el día de nuestro cumpleaños, todos saboreamos ese momento. Nos colocamos delante de una rica torta, llenamos de aire nuestros pulmones y soplamos con todas nuestras fuerzas para apagar las velas colocadas sobre la superficie de la torta.

No existen muchos rituales que se repitan con tanta exactitud en tantos países distintos. Es algo tan natural y tan asimilado que el origen de esta tradición ha quedado casi enterrado en el olvido y son pocos los que conocen su historia.

Si no conoces la historia, en esta columna te la contamos.

Gracias al blog God Fruits conocemos la posible procedencia de esta costumbre. Una de las versiones más extendidas nos transporta a la Alemania del siglo XVIII. Por aquel entonces era común un festejo llamado “Kinderfest”: sobre la torta del niño homenajeado se colocaban dos velas, una para representar la luz de su vida y otra que simbolizaba los años venideros.

Las velas debían estar encendidas durante todo el día y eran reemplazadas cuando se consumían. Al final de la jornada se apagaban de un soplido. Se creía que el humo que despedían las velas al apagarse ayudaba a trasladar a Dios el deseo que todos tenemos derecho a pedir por nuestro cumpleaños.

Según esta tradición estaríamos colocando un número erróneo de velas sobre nuestras tartas, ya que actualmente suele utilizarse una por año cumplido. Nuestro ritual se parece más al explicado en un manuscrito alemán del siglo XVIII que asegura que se empleaba una vela por año, además de una adicional en el centro.

Sin embargo, Alemania no es el único posible origen de este ritual. Otra versión nos lleva mucho más atrás, a la Antigua Grecia. Allí se ofrecían dulces con forma redonda cubiertos con velas a Artemisa, diosa de la Luna. Los dulces representaban el ciclo lunar completo y el fuego de las velas se apagaba de un soplido para que el humo despedido llegase a la divinidad, una vez más transportando los deseos de los mortales.

Durante mucho tiempo la tradición de soplar velas en cada cumpleaños fue considerada pagana, dado que para los cristianos era costumbre conmemorar la muerte de los santos en lugar de su nacimiento. Cuando la Iglesia estableció la Navidad como celebración relevante, recordando la llegada al mundo de Cristo, las velas de cumpleaños se sacudieron poco a poco su mala reputación.

En nuestra época soplar las velas sólo está mal vista por los más puntillosos, que denuncian que es una manera de “compartir” los gérmenes que pueden caer sobre la tarta cuando soplamos.

¡Esperamos que cuando celebres tu cumpleaños ahora si conozcan la historia de esta tradición!

 

 

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