La hierba es una planta aromática perenne y de fácil mantenimiento. El tono verde intenso de sus hojas y su agradable y característico aroma la convierten en una candidata ideal para ocupar macetas, jardineras y huertas caseras.
Cultivar Hierbabuena en maceta
Es una de las plantas más populares que nos han acompañado toda la vida por su uso en gastronomía y en la realización de perfumes. Muchas personas la confunden con la menta ya que ambas tienen un intenso aroma fresco e incluso se utilizan indistintamente en la elaboración de dulces y helados. Esto es normal ya que la hierbabuena, cuyo nombre científico es Mentha spicata, es una especie del género Mentha.
Con la proliferación de los huertos urbanos, el uso y cultivo de la hierbabuena se ha multiplicado. Esto se debe, sobre todo, a que es una planta que ofrece múltiples ventajas. Entre ellas destacan:
- Sirve como repelente natural de mosquitos y otros parásitos.
- Perfuma la zona en que se encuentra ofreciendo un aroma constante y natural, evitando reacciones alérgicas de las personas con las que convive.
- Si preparamos infusiones con sus hojas combatiremos los problemas de digestión, la inflamación del hígado, los gases y la sensación de dolor. Si a esta infusión le añadimos aceite de oliva, obtendremos un ungüento con el que tratar quemaduras y calambres musculares.
- Aporta aroma y sabor a los platos en los que se usa, tanto fresca como seca.
- Antes de cultivar hierbabuena debemos tener en cuenta que se trata de una planta de clima templado que alcanza el metro, o metro y medio de altura aunque se adapta al medio en que se encuentra, sea maceta o jardín, por lo que está en nuestras manos que alcance una mayor o menor longitud. Eso sí, la maceta debe ser grande o estar en un balcón para que sus guías puedan llegar lejos.
Como el tiempo ideal para cultivar la hierbabuena de semilla es la primavera, conviene plantarla desde esquejes de otras plantas.
¿Qué necesitas?
- Esquejes de una planta de hierbabuena
- Un vaso de agua
- Una maceta de unos 20-40 cm con agujeros en la base para que drene.
- Tierra suficiente
¿Cómo se siembra la planta de hierbabuena en maceta?
- Coloca en un vaso los esquejes de la planta sumergiendo el tallo en agua para que crezcan las raíces.
- Después de un par de semanas, en lo que salen las raíces de la planta, será momento de trasplantar a una maceta. La maceta debe tener un buen drenaje. Si el agua no saliera se acumularía el excedente de agua y las raíces acabarían pudriéndose.
- Preparara la maceta llenando la mitad de la misma con tierra arcillosa, que es el tipo de terreno que más le beneficia. Sobre ella colocaremos una pequeña capa de sustrato para nuestros esquejes.
- Siembra la planta con sus raíces a 5 centímetros bajo tierra.
Ubica la planta en un lugar de media sombra, ya que aunque la planta tolera bien el sol, es mejor no exponerla a altas temperaturas ni a los rayos directos de las horas centrales del día. Si vamos a plantarla en jardín, ese lugar debe tener las mismas características de luz y temperatura.
El riego debe ser constante, aunque no excesivo. Es mejor regarla dos veces al día cuando hace mucho calor. Debemos asegurarnos que la tierra está húmeda pero no en exceso.
Controla el crecimiento de la hierbabuena
Para que no se extienda demasiado por el jardín o la terraza podemos ir cortando sus ramas de la hierbabuena a medida que crezcan. Si las dejamos secar obtendremos hierbabuena seca de gran calidad para nuestros platos e incluso podremos preparar sacos de perfume para nuestros armarios.
Espera a que crezca para cosechar. La mejor época es al final de primavera y durante todo el otoño.
La planta florece a principios de otoño. Si dejamos que se sequen, obtendremos semillas para la siguiente cosecha.
Aunque son de exterior, las plantas de hierbabuena pueden sobrevivir en invierno si las mantenemos en un lugar clareado y donde haya una temperatura agradable. En este sentido, son ideales las ventanas de las cocinas.
¡Disfruta de tu siembra!