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ELVIRA VIRGINIA LÓPEZ: primera filósofa argentina

Por Redacción Pilar a Diario 23 de marzo de 2022 - 07:49

Elvira Virginia López fue una feminista argentina de principios del siglo XX, que se doctoró en Filosofía y Letras en 1901, junto a su hermana Ernestina, en la primera promoción de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Con su tesis sobre el movimiento feminista, en 1901, no solo se convirtió en la primera egresada en Filosofía de nuestro país, sino también en una de las pioneras de la revolución de las mujeres.

Su tesis doctoral “El movimiento feminista”, inauguró tempranamente los estudios sobre el movimiento de mujeres en esa Facultad.

Nació en Buenos Aires en 1871, hija de Adriana Wilson, uruguaya, y el pintor argentino Cándido López. Su hermana, Ernestina A. López, compartió con ella gran parte de su derrotero, personal y profesional, dentro y fuera del feminismo.

El artista argentino Cándido López (1840-1902) es bien conocido gracias a su gran producción visual, y creador de un universo de pinturas en el que sobresalen distintas escenas de la Guerra del Paraguay. Celebrado ayer y hoy, el pintor cuenta con innumerables biografías, reseñas, ensayos y homenajes, haciéndose un lugar en la historiografía del arte argentino. Sin embargo, la también extraordinaria vida y obra de una sus hijas se mantuvo olvidada y sin reconocimiento por años: se trata de otro de los oscuros capítulos de la invisibilización de la mujer.

Elvira se recibió de maestra de grado y ejerció como tal, antes de entrar en la Universidad de Buenos Aires, en la Facultad de Filosofía y Letras. Esta Facultad fue creada el 13 de febrero de 1896, con la finalidad de formar educadores e investigadores dentro de su área de competencia. Ese mismo año ingresaron 29 alumnos, entre ellos, Elvira y su hermana, Ernestina López. La primera promoción que obtiene el Doctorado en Filosofía y Letras estaba constituida por 9 alumnos, 5 varones y 4 mujeres, entre ellas, las hermanas López.

En julio de 1901, defendió su tesis doctoral que trataba sobre: “El movimiento feminista. Primeros trazos del feminismo en Argentina”. Tuvo como padrinos a Antonio Dellepiane, destacado jurista e historiador, y a Rodolfo Rivarola, abogado y filósofo. Así, Elvira López se convirtió en la primera mujer doctora en Filosofía de la Argentina.

Ya había sentado ciertas bases feministas para mejorar la vida de ellas con más derechos y equidad. Junto con otras tantas compañeras -como sus hermanas Virginia y Ernestina-, instaló en la agenda política del momento la ampliación en el acceso a la educación, las demandas para reformar el Código Civil y deconstruir aquel lugar que les tocaba por el simple hecho de ser mujeres.

A partir de sus investigaciones, llevó adelante los primeros debates sobre el reclamo por la ley de divorcio; la igualdad de los hijos legítimos y naturales; las reivindicaciones y propuestas para proteger a las mujeres trabajadoras y a las niñas de la pobreza. Elvira López es quien introduce el término “feminismo” en Argentina.

En la tesis doctoral de Elvira, “El movimiento feminista”, se refleja de manera central su confianza en la educación como instrumento para el cambio social en general y de las mujeres en particular. En ella también aboga por los derechos civiles de las mujeres, mostrando su avance a través del desarrollo histórico. En su tesis desde una perspectiva teórica, sistematizó la situación de las mujeres y también el estado de las luchas reivindicatorias.

Ya en el primer capítulo de la tesis de Elvira trató la cuestión conceptual de la igualdad, preanunciando, en cierta medida, el debate de fin de siglo XX entre el feminismo de la igualdad y el feminismo de la diferencia. Si bien allí expresó su preocupación por la situación desigual de las mujeres, esto se va a ver también reflejado en sus actuaciones en las diversas organizaciones en las que participa. Junto a su hermana Ernestina creo el Consejo Nacional de Mujeres, en 1900 y el Centro Feminista, entre otros.

Publicó en algunas importantes revistas universitarias de la época en las que expresó estas mismas preocupaciones por la situación de las mujeres y los niños y niñas, así como por la precaria situación a nivel mundial, en donde puntualizó la necesidad de solidaridad y educación, caminos seguros, según ella, hacia la paz y el bienestar.

Participó del Congreso Femenino de 1910, como secretaria mientras su hermana Ernestina ocupó del discurso inaugural. Tanto en sus intervenciones dentro del Congreso como en sus publicaciones y acciones, mostró cómo «su objetivo es comprometer a los varones en la causa de las mujeres, la equidad y la vida solidaria».

Fallece en Buenos Aires en 1956 dejando un enorme legado para continuar.

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