HACIENDO ECO EN PILAR

Plantas que curan los suelos dañados con plomo

domingo, 19 de septiembre de 2021 · 08:11

Investigaciones llegaron a determinar que la alegría del hogar es una de las especies con poder curativo sobre la tierra.

El uso de plantas para eliminar sustancias nocivas del suelo es una alternativa a los costosos métodos tradicionales. Por este motivo, se utilizan habitualmente especies de plantas hortícolas y forrajeras, que son comestibles y aumentan el riesgo de que los contaminantes entren en la red nutricional.

Por ello, un estudio de la UBA evaluó el comportamiento de una especie ornamental, la “alegría del hogar”, como remedio para suelos contaminados con plomo (Pb). Los resultados muestran que tiene buena adaptabilidad porque logra retener una gran cantidad de este metal pesado en la raíz. La idea es estudiar la impaciencia como agente fitorremediador de suelos contaminados con plomo.

“Por la bibliografía ya sabemos que la mencionada planta es una especie muy hermosa cuyas características le permiten captar bien los metales pesados ​​del suelo”, dijo la Licenciada en Ciencias Ambientales Mercedes Ramacieri, quien es docente en las materias Bioindicadores y Química de la Contaminación y Toxicología.

Este tipo de problema ambiental suele estar asociado a fundiciones y a industrias metalúrgicas, a la existencia de basurales ilegales y también a la circulación de vehículos. Por eso es que se agudiza en torno a las grandes ciudades, y al ser el plomo un metal pesado, persiste en el ambiente mientras no se remedie el suelo. Si bien existe información sobre contaminación de suelos con Pb en la Argentina, resulta escasa.

Ramacieri, en su tesis de licenciatura realizó un experimento en condiciones controladas en un invernáculo de la Escuela de Jardinería Juan O. Hall, de la Fauba. Cultivó plantas de alegría del hogar en macetas conteniendo un sustrato muy rico en materia orgánica. Al inicio del estudio, a cada maceta se le aplicó una dosis única plomo, a razón de 0, 500, 1000 y 1500 miligramos de plomo por litro de agua. De ahí en más, durante siete semanas sólo se regó con agua y se midió el contenido de este metal en tres partes: los órganos vegetales, el sustrato y el líquido que fluía por el fondo de cada maceta después de cada riego.

Los resultados muestran que I. walleriana puede funcionar bien como remediadora de suelos con plomo, ya que del total de este metal medido en las tres partes, las raíces lograron retener hasta el 46% en el tratamiento de 500 mg de plomo/L. Por su parte, el sustrato retuvo todavía más: hasta un 83% cuando se aplicaron 1000 mg de plomo/L. Por último, los líquidos lixiviados contuvieron un porcentaje mínimo, aunque significativo, hasta un 1% en el tratamiento de 1000 mg de plomo/L”.

El contenido de Pb que detectó en las raíces de I. walleriana fue muy elevado en relación con registrado en los órganos aéreos. Esto significa que el plomo que absorbieron las plantas quedó retenido principalmente en las raíces. El hecho de que hubiera poco plomo en las hojas y las flores hace que la alegría del hogar sea ideal para sanear suelos con este metal pesado. De lo contrario, con la renovación de follaje y la floración, el plomo podría volver al suelo”.

Las ornamentales, con ventaja

Lo bueno de las plantas ornamentales como fitorremediadoras es que tienen el plus de la belleza estética, que en ámbitos urbanos también ayuda a mejorar el estado psicológico de mucha gente. Incluso, tienen ventajas respecto de las plantas que se usan tradicionalmente en remediación, como las hortalizas, el maíz, la alfalfa o la mostaza.

Por un lado, no existe la posibilidad de que las personas o los animales las consuman y que luego el metal ingrese y se mueva por las redes tróficas. Por otro lado, se evitaría en el corto plazo su disposición final como residuo peligroso, algo que sí sucede con las especies tradicionales.

Según la investigadora, hay una gran variedad de plantas decorativas que pueden servir potencialmente para sanear el ambiente, desde herbáceas hasta leñosas, nativas o exóticas, más o menos tolerantes a suelos salinos, perennes o anuales, rústicas o delicadas. Inclusive, ya existen en el mercado nuevas especies transgénicas, generadas en el marco de la industria de las ornamentales. En este sentido, esta investigación abre un camino en la Argentina.

Estudios con plomo y silicio

La investigadora Johanna Chirkes puntualizó que, en la actualidad, en la cátedra de Edafología de la Fauba no se está investigando la problemática de la contaminación con metales pesados. Por esa razón, el trabajo que comenzó con Ramacieri es una nueva línea que las dos investigadoras desean profundizar.

 Este importante trabajo necesita seguir generando información sólida que acompañe a la que obtuvieron. Lo único que debemos considerar es que el análisis de laboratorio para detectar plomo tiene un costo elevado, lo que dificulta poder continuar.

Fuente: Agroclave

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